miércoles, 4 de abril de 2012

Autocars, una empresa israelí


Archivo de autos comienza, hoy, con una serie de notas dedicadas a marcas raras de automóviles o muy poco difundidas en el mercado argentino. Marcas de países lejanos o naciones limítrofes que son desconocidas para el público de Argentina. Para empezar veremos la empresa israelí Autocars que fabricó autos con las marcas Carmel, Sabre, Sussita y Gilboa.

Carmel de dos puertas fabricado por Autocars de Israel.
Foto de la revista Parabrisas número 47 de octubre de 1964.

La empresa Autocars Company Limited de Haifa, Israel fabricaba autos chicos y medianos bajo licencia de terceros. La empresa arrancó en 1958 usando una licencia de Kaiser Henry, para luego seguir con el modelo Studebaker Lark, el Hino Contessa y finalmente pasa a marcas británicas. Israel tiene como nación una influencia británica por lo tanto ese aspecto tenía que verse reflejado en su industria automotriz.

A mediados de los ’60 usaba motores Ford ingleses para sus autos utilitarios y deportivos. Los autos utilitarios eran copias modificadas de autos ingleses. Así el Carmel de dos puertas se parecía a un Austin A40 como el que diseñara Pininfarina para el grupo British Motor Company (BMC) a fines de la década del ’50. Una rural Carmel no deja de parecerse a un Ford Anglia, también de los cincuenta y la camioneta parece una Siam Argenta o sea un Austin.

Rural Carmel de dos puertas fabricada en Israel.
Foto de la revista Parabrisas número 47 de octubre de 1964.

Estos modelos de Carmel venían equipados con un motor Ford de 1.198 centímetros cúbicos de 4 cilindros en línea y una potencia de 48,5 CV DIN. La caja de velocidades era de cuatro marchas adelante, todas sincronizadas. La tracción era trasera y su diferencial tenía una relación de 4,43:1. Los neumáticos de medida 5.20 x 13. Los Carmel tenían frenos delanteros a disco y a tambor en las ruedas traseras.

Las suspensiones eran independientes en las cuatro ruedas. La suspensión delantera era de trapecios deformables y la trasera de eje oscilante. Los Carmel tenían chasis de perfiles cuadrados, donde se apoyaba la carrocería.

Camioneta Carmel fabricada por Autocars.
Foto de la revista Parabrisas número 47 de octubre de 1964.

El Sabra Sport se lo fabricaba en dos versiones Hard Top y Spider. Este auto era en realidad un Reliant Sabra inglés que había diseñado Michelotti. Este deportivo usaba un motor Ford Cónsul de 1.703 centímetros cúbicos que desarrollaba una potencia de 90 HP a 4.600 revoluciones por minuto. El motor había recibido una preparación especial de la empresa inglesa Alexander. La compresión era de 8,7:1 con dos carburadores S.U. inclinados. Algo parecido al Siam Magnette que se fabricó en Argentina. Según Autocars este auto podía llegar a los 160 kilómetros por hora.

La carrocería era de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) montada sobre un chasis de perfiles cuadrados. La suspensión delantera contaba con resortes helicoidales y amortiguadores internos con dos brazos reactores, uno delantero y otro trasero, formando un triángulo escaleno. En cambio el eje trasero era rígido con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos,  con fijación tipo Watts en forma de “Z”.

Deportivo Sabra con motor Ford Consul. 
Foto de la revista Parabrisas número 47 de octubre de 1964.
La caja de velocidades era de cuatro marchas adelantes todas sincronizadas y la palanca corta al piso, como indica un auto deportivo chico. Los frenos eran a disco en las cuatro ruedas, con discos delanteros de 10 pulgadas (25,4 centímetros) y los traseros de 9 pulgadas (23,8 centímetros). Los neumáticos eran 155 x 15.

La empresa Autocars Co. Ltd. en 1966 firma un convenio con la empresa inglesa Standard-Triumph Motor Company, que pertenecía al grupo British Leyland Motor Company (BLMC). De esta manera comienza a producir autos Triumph 1300 y 1500. También usó motores Triumph 1300 para sus autos utilitarios como el Carmel, Sussita y Gilboa. Pese a todo en 1970 Autocars tiene problemas financieros que no puede superar y en 1973 cierra sus puertas dejando de producir sus autos en el mercado israelí.

Una visión de una empresa asiática que tal vez era desconocida para muchos seguidores de Archivo de autos.

Como siempre le agradezco a Julián Pérez su invalorable ayuda con la digitalización de las fotos de esta nota.

Mauricio Uldane