sábado, 1 de octubre de 2011

El Renault Gordini de IKA

Mi papá compró un Gordini usado allá por los ’70. El auto había recibido un mal trato en su carrocería, pero su motor funcionaba a la perfección. Mi padre siempre había visto con desconfianza a este producto de IKA (Industrias Kaiser Argentina SA).

Su juicio cambió cuando lo manejó. El Renault Gordini era un auto ágil en el tránsito urbano, con buen pique, fácil de colar en cualquier hueco por su reducido tamaño. Además doblaba muy bien y la tenida era notable para un auto de su categoría.

Road test publicado en la revista Autoclub en agosto de 1963.


Recuerdo de chico las carreras con los Renault Gordini, que lo hacían casi estándar, junto a otros autos nacionales de la época. El Gordini no paraba de cosechar triunfos, porque realmente tenía un comportamiento deportivo. Aún pienso como hacía Gastón Perkins, corredor de estos Gordini, para alojarse en su interior cómodamente, ya que el tipo medía casi dos metros de altura.

Hoy para ilustrar la nota sobre el Renault Gordini IKA les reproduzco, en su totalidad, un road test realizado por la revista Autoclub, la revista de los socios del ACA (Automóvil Club Argentino), de agosto de 1963.


En este test verán que hay comparaciones con el Renault Dauphine IKA, que era el hermano no lujoso de la línea. El Gordini traía una caja de velocidades de 4 marchas hacia delante, que no tenía el Dauphine. Las terminaciones internas eran mejores y venía con una banda lateral de color con dos baguetas. Tenía asientos reclinables, tapa en la guantera y tapizados de mejor calidad.

IKA fabricaba el Renault Gordini bajo licencia de Renault de Francia. Los franceses estaban enojados porque los ingenieros de IKA habían practicado refuerzos de carrocería, tanto en el Dauphine como en el Gordini. Los franceses sostenían que era por la mala calidad del chaperío de IKA y los ingenieros argentinos les contestaban que adaptaban el auto a los caminos del país.


Los Dauphine sufrieron mejoras en las suspensiones originales porque se rompían en los malos caminos de la Argentina de los años ’60. No había autopistas, ni autovías y las calles de las ciudades solían ser trampas mortales para las suspensiones de los autos que se fabricaban en país por aquellos años.

El motor del Gordini era muy noble como lo serían las evoluciones que sufriría con el R4, R6 y R12. Un motor que tenía un bajo mantenimiento con repuestos al alcance de cualquier bolsillo. Además con una gran economía de combustible que en ciudad permitía recorrer 173 kilómetros con 20 litros. El consumo en ruta bajaba mucho más, ya que con la misma cantidad de litros de nafta especial se podían recorrer 247 kilómetros.


Según el test de la revista Autoclub la velocidad máxima era de 129,5 kilómetros por hora y el Gordini podía crucerear a 110/115 kilómetros por hora. Una muy buena velocidad para un auto utilitario de tan solo 845 centímetros cúbicos y 35,5 HP de potencia. Al final del test está la descripción detallada de los datos técnicos del motor y sus medidas.

El Gordini traía una gama de colores diferente al Dauphine, podía venir pintado en los siguientes colores: blanco armada, amarillo Jamaica, azul sonata, rojo Briarcliff, negro embajada y verde Glencove.


Un dato curioso: la rueda de auxilio se ubicaba debajo del baúl. Por ese motivo el paragolpes delantero tenía un rectángulo que alojaba la matrícula, esa era la tapa de receptáculo del neumático de repuesto.

Hoy en día hay varios clubes de autos que nuclean a propietarios de Renault Gordini. Los he visto en varios encuentros de autos muchas veces con un nivel de restauración óptima. En estos clubes se pueden apreciar los diferentes modelos y versiones que fabricaron, primero IKA y luego IKA-Renault.

El auto diseñado a mediados de los ’50 que sobrevivió en el país hasta principios de los años ’70. Un auto noble y práctico que vuelve a través de un road test de una revista especializada.

Quiero agradecer la colaboración de Julián Pérez en el escaneo del road test de la revista Autoclub.

Mauricio Uldane