lunes, 1 de agosto de 2011

La cabina del Škoda-LIAZ 100

La respuesta a la Trivia de julio era la cabina del camión Škoda-LIAZ 100, que se fabricaba en la vieja Checoslovaquia. La cabina equipaba a dos modelos de camiones: el 100.05 y el 100.45.

Dicha cabina podía alojar a un chofer y dos pasajeros. Además tenía cucheta y portaobjetos en la cabina que era extendida. También traía dos cortinas que dejaban encerrada la cucheta para poder dormir con tranquilidad. El asiento del conductor era regulable en altura y traía sistema de amortiguación. Toda la cabina estaba soportada por amortiguadores hidráulicos para absorber los impactos de la ruta.



La dirección era hidraúlica y absorbía los impactos de las ruedas. Los frenos hidraúlicos eran asistidos por aire. Desde el interior de la cabina se podían realizar diversos chequeos al motor, ya que se accedía a él desde arriba del camión.

Los asientos de los pasajeros eran rebatibles para poder acceder a la cucheta trasera. Según el folleto que me envió la empresa Motokov, exportadora de estos camiones Škoda-LIAZ, todo estaba al alcance de la mano del conductor.


El acceso bajo de la cabina permitía subir sin problemas a personas  de baja estatura o personas corpulentas. Los ruidos del motor y el ruido de los neumáticos sobre la ruta eran absorbidos por la insonorización de la cabina del Škoda-LIAZ. Lo cual permitía hablar, escuchar la radio o dormir sin interferencias.

Los motores que equipaban a los 100.05 y 100.45 eran dos versiones. Uno el MS 637 de 270 HP a 2.000 revoluciones por minuto y el MS 638 de 304 HP a 2.000 revoluciones por minuto, ambos de seis cilindros con inyección directa de gasoil. La capacidad de carga podía ser de 36 o 38 toneladas según la versión.


Un camión de mediados de los años `70 que tenía un equipamiento, en su cabina, muy bueno para su época de fabricación. Incluso tenía cinturones de seguridad, pero sin apoyacabezas. La cabina de un camión de detrás de la famosa cortina de hierro, que ya no existe más.

Nuevamente tengo que agradecerle a Julián Peréz por le escaneados de las imágenes que acompañan esta nota.

Mauricio Uldane