jueves, 11 de junio de 2015

El Crown Magnetic y la transmisión Entz

Tal vez para algunos seguidores de Archivo de autos el automóvil Crown Magnetic y la transmisión electromagnética Entz sean desconocidos. Para otros no lo será así. Ahora para ambos les contaré algo de la historia de ese auto, mitad estadounidense y mitad inglés, y de una transmisión que era muy diferente a lo que conocemos.

Crown Magnetic del año 1920 con transmisión Entz.


Empecemos contando que Justus B. Entz desarrolló una transmisión electromagnética para ser usada en automóviles con motor a nafta. En los primeros ensayos una chispa de la transmisión al mezclarse con los vapores del combustible terminó incendiando el auto de prueba. Pero esto no desaminó a Entz para seguir probando hasta lograr una transmisión cardánica que carecía de caja de velocidades.

Recordemos que el público estadounidense era, y es, renuente al uso de hacer cambios de velocidades. Eso lo entendió muy bien Henry Ford con su modelo T, eso fue parte del éxito de ventas en todo el mundo, pero en especial en Estados Unidos. Sobre esa base es que Entz desarrolló su transmisión electromagnética.

En el año 1912 la patente de la transmisión Entz, como se la conoce, pasó a manos de la empresa Baker. En el año 1915 los hermanos Raymond y Ralph Owen crean la empresa RM Owen & Company con la idea de fabricar automóviles de lujo que usaran la transmisión Entz. Y por cierto que lo lograron por un tiempo. Muchos famosos de la época compraron sus Owen Magnetic, tal como se llamaron los automóviles. Hasta Enrico Caruso tuvo su Owen Magnetic.

Pero las cosas se complicaron financieramente para la empresa de los hermanos Owen y en el año 1920 un pedido de la empresa Crown Limited de Gran Bretaña los sacó, por un momento, del pozo financiero. La empresa británica les encargó la fabricación de 500 unidades de un automóvil que se denominó Crown Magnetic en el año 1920 y es el que vemos en la vieja fotografía. Pero las cosas no salieron tan bien y en el año 1922 la empresa, ahora bautizada Owen Magnetic Motor Car Company quebraba definitivamente.

Pero vayamos a la parte técnica de cómo funcionaba la transmisión Entz. Como les dije estos automóviles carecían de caja de cambios en su lugar había un volante con un electroimán de campo de la dínamo. A su vez el inducido de la dínamo era solidario con el árbol de transmisión, o cardán, sobre éste había otro inducido que pertenecía a un motor eléctrico con su bobinado primario fijado al chasis del Crown Magnetic.

El motor era un seis cilindros en línea con una cilindrada de 6.865 centímetros cúbicos con un diámetro de los cilindros de 102 milímetros y una carrera de los pistones de 140 milímetros. El motor estaba ubicado en forma longitudinal en la parte delantera y su volante era el que tenía montado el electroimán.

El Crown Magnetic de 1920, como el de la vieja fotografía, tenía tres pedales: uno era el acelerador, el otro para el freno y el tercero era un freno eléctrico de inercia. En el tablero se ubicaba una palanca que era el combinador de las diferentes marchas. A bajas vueltas del motor no se generaba corriente eléctrica en el volante que tenía el bobinado de campo de la dínamo. Pero al acelerarlo se producían dos efectos con respecto al inducido del árbol de transmisión o cardán.

El primer efecto se generaba atracción magnética en el bobinado de campo del volante que tendía a ser girar el inducido del cardán con lo cual se producía el avance del automóvil. El segundo efecto era que la dínamo generaba cierta cantidad de electricidad que accionando la palanca del tablero se podía enviar al bobinado de campo del volante y luego al inducido. De esta forma las ruedas traseras se movían por un arrastre magnético por la acción de la dínamo o por acción del motor eléctrico.

Con la palanca del tablero se cambiaba el valor de la resistencia del bobinado de campo del volante con lo cual se podía aumentar la velocidad natural del motor. Se reducía el valor de la resistencia y el motor podía desconectarse completamente, de esa forma, el Crown Magnetic funcionaba como en toma directa. Al avanzar rápido el auto menor era la diferencia entre las velocidades del inducido de la dínamo y del bobinado de campo del volante, pero siempre existía atracción magnética entre los órganos. Que era lo suficiente para mantener la tracción de las ruedas traseras.

En el año 1920 se hicieron pruebas en trepada y Crown Magnetic superó pendientes del 12,5% con el motor funcionando por encima del régimen mínimo. El freno eléctrico servía para alternar las conexiones y de esta manera el motor eléctrico podía funcionar como dínamo. En las pendientes la marcha más lenta hacía aumentar la corriente entregada por la dínamo, pero tirando para atrás la palanca del tablero se reducía la carga del motor. De esta forma podía mantener un régimen constante de rotación.

Esta transmisión era mucho más flexible que la usaba un sistema hidráulico. La aceleración del automóvil era sin saltos siendo mucho más fluida. Pero lo que le jugaba en contra al Crown Magnetic, como a los otros automóviles Owen Magnetic, era lo costoso de su valor. Siempre fueron grandes y caros. Que no estaban disponibles para un público masivo. Pero la idea no estaba para nada mal y de hecho funcionaba en las primeras décadas del siglo XX.

Vimos una transmisión nada corriente montada en un automóvil antiguo poco conocido para nosotros los argentinos, que desde el fondo de los tiempos nos decía que la electricidad ya estaba presente. Hoy la electrónica lo invade todo. La fotografía del Crown Magnetic fue tomada de la Enciclopedia Autorama editada por la Editorial Codex en el año 1968 en Argentina.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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