jueves, 4 de junio de 2015

Allen, un estadounidense poco conocido

En el pasado en Estados Unidos hubo muchísimas marcas automotrices que no pasaron de la década del veinte, incluso antes de la Gran Depresión. Después fueron muchas más las que desaparecieron o fueron absorbidas por las grandes marcas. Hoy conoceremos una marca de esas desconocidas: la Allen. Gracias a una vieja publicidad tendremos una noción de cómo era esos automóviles del gran país del norte del continente.

Publicidad del Allen aparecida en la revista Caras y Caretas en 1917.


Dos marcas Allen convivieron dentro de Estados Unidos en simultáneo. Una solo tuvo un año de vida, entre 1913 y 1914. La otra, la que veremos, tuvo una vida un poco más larga entre los años 1913 y 1921. Esta tuvo su planta de construcción en Fostoria en el estado de Ohio.

El motor del Allen era un cuatro cilindros en línea de 3,1 litros de cilindrada con una potencia de 37 HP con arranque eléctrico para el año 1917. Lo mismo que el sistema de alumbrado de la marca Westinghouse. La distancia entre ejes era de 2.895,6 milímetros, el despeje era de 30 centímetros y el peso era de 1.020 kilogramos.

El dato del despeje no era menor en la Argentina de mediados de la década del diez. La mayoría de los caminos era de tierra, si había caminos. En muchos lugares del país eran simples huellas que se habían trazado por las carretas tiradas por caballos. Por eso la importancia de conocer la altura al suelo de un automóvil que se iba a comprar.

Otro detalle a tener en cuenta era el consumo de combustible. En una sociedad donde las estaciones de servicio eran escasas o nulas. No por nada en la publicidad dice que el consumo era de 100 a 120 kilómetros por lata de nafta. No establece el consumo por kilómetro recorrido sino que basa la autonomía en la capacidad de almacenaje de la lata de combustible. Que en muchas ocasiones había que transportar como un equipaje más.

El rodado era de 32 por 3 ½ con llantas desmontables, que eran las más comunes en aquellos años con los rayos de madera. El aro era de metal. Una curiosidad de este tipo de llantas es que se retira el aro y los rayos y la maza quedaban sujetos al eje. Pero para colocar la rueda de auxilio estaba debía estar desinflada. De lo contrario no se la podía colocar. Por eso la mayoría de estos automóviles venían con inflador de pie.

El Allen en el mercado argentino costaba, en el año 1917, 3.700 pesos y su representante era Casa Iturrat de la calle Pozos 857 de la ciudad de Buenos Aires los traía en color pardo humo con los guardabarros y radiador de color negro, mientras que las llantas eran de color crema. Eran años donde los automóviles podían llegar a tener tres colores en su carrocería y ruedas.

El Allen de la vieja publicidad de la revista Caras y Caretas es un doble faetón con capacidad para 5 pasajeros. Esa publicidad en realidad es una fotocopia que tomé cuando trabajé en la Secretaría de Cultura de la Nación hace más de 30 años. Las guardé por muchos años y ahora la comparto con todos ustedes lectores y seguidores de Archivo de autos, el sitio de los viejos que supimos que conseguir. De paso conocieron una marca de automóviles estadounidense, que parece que vendió unas 20.000 unidades, en los 8 años de existencia. La mala situación financiera de la Allen, en el año 1921, la obligó a ser absorbida por la Willys y ahí desapareció definitivamente del mercado de Estados Unidos.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.