martes, 20 de mayo de 2014

El tiburón de BMW

Recuerdo la cupé BMW 635 cuando ingresó al país por la apertura de la importación en el año 1979 y también tengo presente la que poseía César Luis Menotti, director técnico de la Selección Argentina de fútbol de aquel tiempo. Esa cupé era la envidia de muchos, en especial cuando circulaba por las calles del país.

BMW 628 CSi modelo 1983. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.


Hoy nos dedicaremos a repasar a las cupés BMW 628 CSi y 635 CSi ambas equipadas con motores de 6 cilindros en línea, pero de diferentes cilindradas. Los dos modelos corresponden al año 1983. Pero la 635 siempre fue el desvelo de varios que he conocido. Incluso en algunos encuentros de automóviles a los que suelo concurrir algunas personas me han manifestado que sueñan con comprarse una “tiburón”, como la llaman los fierreros amantes de los BMW.

Las primeras unidades de este modelo de cupé ingresaron a Argentina con la apertura de la importación en el año 1979. Equipadas con los motores de 6 cilindros en línea de 2.788 centímetros cúbicos, para el modelo 628 CSi, y de 3.430 centímetros cúbicos, para el modelo 635 CSi. Las respectivas potencias eran 184 CV DIN a 5.800 revoluciones por minuto y 218 CV DIN a 5.200 revoluciones por minuto. La compresión era de 9,3:1, para la 628 CSi, y de 10:1, para la 635 CSi.

BMW 635 CSi modelo 1983 con opcionales como el techo levadizo accionado por manivela, espejo retrovisor derecho, tapizado de cuero, radio y pintura metalizada. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Los dos motores estaban equipados con inyección electrónica marca Bosch L-Jetronic y era de segunda generación para el año 1983. La primera generación de inyección electrónica había aparecido en el año 1979 y era la que se montaba en las unidades que llegaron a Argentina. Muchos de los BMW que entraron en ese tiempo tuvieron problemas de afinación por el bajo octanaje de la nafta especial que se comercializaba en el país.

Además, los BMW, tuvieron que lidiar con un importador inescrupuloso, Enrique Glas, que no trajo al país los repuestos necesarios para el correcto mantenimiento de los automóviles importados. No tuvo mejor idea que desarmar unidades cero kilómetro para abastecer de repuestos el mercado interno. Cuando en la BMW (Bayerische Motoren-Werke) AG se enteraron le retiraron la representación que fue a parar a manos de Automóviles Exclusivos SA.

BMW 628 CSi de 1983 a la derecha y BMW 635 CSi de 1983 a la izquierda con opcionales como el techo levadizo accionado por manivela, espejo retrovisor derecho, tapizado de cuero, radio y pintura metalizada ambos. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Así y todo el prestigio de BMW en el país creció de una manera exponencial en franca competencia con los automóviles Mercedes-Benz, hasta ese momento, solos en la categoría de alta gama. La puja de la otra marca alemana, Audi, se daría tiempo más tarde y ya en la década de los noventa con la reapertura de la importación de automóviles en Argentina.

Ambos modelos venía con una caja de velocidades manual de cinco marchas adelante y marcha atrás. Dos opciones de caja de velocidades eran las que se ofrecía: una deportiva de cinco velocidades (solo para la 635 CSi) y una caja automática con tres opciones electrónicas de manejo. Las relaciones de las velocidades eran las siguientes: primera, 3,83:1 (3,82:1 en la 635 CSi); segunda, 2,20:1; tercera, 1,40:1; cuarta, 1:1; quinta, 0,81:1 y marcha atrás, 3,46:1 (3,71:1 en la 635 CSi). La relación del diferencial trasero era de 3,46:1 para la 628 CSi y de 3,07:1 para la 635 CSi.

Tablero del BMW 628 CSi modelo 1983 con opcionales como caja automática, equipo climatizador, calefacción para el asiento del conductor y acompañante, computadora de abordo, radio Bavaria Electronic, regulador de velocidad y regulación de los faros delanteros. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Los frenos eran a disco en las cuatro ruedas. Los delanteros eran ventilados y el circuito hidráulico era doble en diagonal con servo freno con reductor de presión para las ruedas traseras. La cupé 635 CSi venía con ABS (Antiblock Brake System, sistema de antibloqueo de frenos). La dirección era hidráulica, para ambos modelos, con endurecimiento con el aumento de la revoluciones del motor. El diámetro de giro era de 11,2 metros.

La suspensión de los dos modelos de cupé eran desarrollos de BMW. La delantera era independiente con eje de brazos oscilantes de doble articulación, montado con desplazamiento de avance, con resortes helicoidales, con compensación de los esfuerzos transversales mediante una disposición excéntrica, con resortes de goma adicionales. Además barra estabilizadora con topes en los brazos oscilantes para limitar el balanceo. La  suspensión trasera era independiente con bielas inclinadas a 13º para reducir las sacudidas en el arranque. Además brazos oscilantes con resortes helicoidales y resortes de goma adicionales, más una barra estabilizadora. En la cupé 635 CSi presentaba topes en la suspensión delantera para un uso más deportivo.

Interior del BMW 628 CSi modelo 1983 con caja de cambios automática opcional y equipo climatizador. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Las medidas de ambas cupés BMW eran las siguientes: largo, 4.775 milímetros; ancho, 1.754 milímetros; alto en vacío, 1.365 milímetros; distancia entre ejes, 2.630 milímetros; trocha delantera, 1.430 milímetros y trocha trasera, 1.460 milímetros. El peso en vacío era de 1.410 kilogramos (628 CSi) y 1.430 kilogramos (635 CSi), con cambio automático: 1.430 kilogramos (628 CSi) y 1.450 kilogramos (635 CSi). La carga útil era de 420 kilogramos para ambos modelos, en caso de caja automática, era de 400 kilogramos. El peso total admisible en el techo era de 75 kilogramos. El peso remolcable con freno era de 1.600 kilogramos y sin freno de 650 kilogramos. La capacidad del tanque de combustible era de 70 litros.

Las BMW 628 CSi y 635 CSi eran cupés para cuatro personas, ya que el asiento trasero estaba diseñado para llevar dos personas. También los asientos podían venir tapizados en cuero por pedido. Ambos modelos traían computadora de abordo con varias funciones y un testigo que avisaba cuando había que pasar por el service. Algo que muchos automóviles actuales tienen, pero estas dos cupés, ofrecían este dispositivo electrónico 30 años atrás.

BMW 635 CSi modelo 1983 con tapizado de cuero opcional. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Los asientos delanteros eran de regulación eléctrica y en el tablero había un indicador analógico de consumo que indicaba la cantidad de litros por kilómetro recorrido que nos estaba dando la cupé BMW. Mucho del equipamiento de estas dos cupés eran algo que los argentinos no estábamos acostumbrados a ver en nuestros automóviles de fabricación nacional. Por eso también el deslumbramiento que nos producía el paso de una de estas cupés por la calles de Argentina.

La velocidad máxima para el BMW 628 CSi era de 212 kilómetros por hora y de 204 kilómetros por hora con caja automática. En cambio el BMW 635 CSi ofrecía una velocidad máxima de 229 kilómetros por hora y 221 kilómetros por hora con caja automática. La aceleración para el 628 CSi era de 9,1 segundos de 0 a 100 kilómetros por hora y de 10,9 segundos con caja automática. Para el modelo 635 CSi era de 7,4 segundos de 0 a 100 kilómetros por hora y de 9,0 segundos con caja automática.

El consumo de combustible para el BMW 628 CSi a 90 kilómetros por hora era de 6,8 litros cada 100 kilómetros, con la caja de 5 velocidades con superdirecta económica. Con la caja automática de 4 marchas con la superdirecta económica se lograba el mismo consumo de combustible. En cambio en ciudad para las mismas cajas de velocidades se lograban 14,3 y 14,4 litros por 100 kilómetros respectivamente.

BMW 635 CSi modelo 1983 con pintura metalizada opcional. La fotografía es de un folleto de la empresa BMW AG de febrero de 1983.

Lo que consumía el BMW 635 CSi a 90 kilómetros por hora era de 7,2 litros por 100 kilómetros con la caja de 5 velocidades con superdirecta económica. Con la caja deportiva de 5 marchas se lograban 8,1 litros por 100 kilómetros y con la caja automática de 4 marchas con la superdirecta económica el consumo era de 6,8 litros por 100 kilómetros. En la ciudad el consumo, con las mismas cajas de velocidades mencionadas era el siguiente: 15,7, 16,6 y 14,8/14,6 litros cada 100 kilómetros respectivamente.

Vimos la famosa “tiburón” de BMW y gracias a un folleto que me enviara la empresa BMW AG en el año 1984 en mi etapa de “juntador” de folletos de marcas extranjeras. Gracias a eso hoy puedo compartir con todos los seguidores de Archivo de autos estos datos e imágenes que ilustran esta nota sobre las cupés 628 y 635 alemanas.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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