lunes, 19 de mayo de 2014

Simca Ariane, el otro De Carlo

A finales del año 1961 la empresa Metalmecánica SACI comunicó a la prensa especializada que estaba en vías de fabricar en Argentina el automóvil Simca Ariane, bajo licencia de SIMCA (Société Industrielle de Mécanique et de Carrosserie Automobile) de Francia. Pero la concreción recién llegó en el año 1965.
 
Simca Ariane de 1965 en un viaje a Bariloche de la revista Parabrisas. 
La fotografía está tomada del Suplemento Turismo Parabrisas 
número 14 de junio de 1965, que correspondía a la 
revista Parabrisas número 55.

Metalmecánica SACI se había comprometido con la Federación Nacional de Taxistas y con la Asociación de Propietarios de Taxis para proveer de 5.000 unidades por año de los automóviles Simca Ariane. Tengo muchas dudas que esa cifra estuviera cercana a la verdad. Del anuncio de 1961 recién en el año 1965 se presenta en el mercado argentino el Ariane.

Cuando llegó al mercado la verdad que era un automóvil viejo y era la evolución de la unión de la carrocería grande del Simca Vedette, que supo montar un motor Ford V8 potenciado a 80 HP, y el motor chico que montaba el Simca Aronde, que era un cuatro cilindros en línea inspirado en el motor del Fiat 1100.

El motor que usaba el Simca Ariane era marca Rush con una cilindrada de 1.290 centímetros cúbicos con una potencia de 62 HP SAE a 5.200 revoluciones por minuto. El diámetro de los cilindros era de 74 milímetros y la carrera de los pistones de 75 milímetros con una compresión de 8,5:1. El carburador que alimentaba al Rush era un Solex 32 PBIC.

Publicidad del Simca Ariane de 1965 publicada en el Suplemento Turismo 
Parabrisas número 14 de junio de 1965, que correspondía 
a la revista Parabrisas número 55.
La caja de velocidades era de cuatro marchas adelante y marcha atrás. La primera marcha no era sincronizada y la relación final del diferencial trasero era de 4,44:1. La palanca de cambios estaba ubicada en la columna de dirección, debajo del volante. Las relaciones de las diferentes velocidades eran las siguientes: primera, 3,83:1; segunda, 2,35:1; tercera, 1,47:1 y cuarta, 1:1.

La suspensión delantera era independiente con brazos oscilantes con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos. La suspensión trasera era por eje rígido con elásticos semielípticos con amortiguadores hidráulicos. Los frenos eran a tambor en las cuatro ruedas. Que según el road test, de la revista Parabrisas número 55 de junio de 1965, eran excelentes en su desempeño. Lógicamente el Ariane no alcanzaba velocidades siderales, pero los frenos lo detenían correctamente.

Las dimensiones del Simca Ariane eran las siguientes: largo, 4.520 milímetros; ancho, 1.755 milímetros; alto, 1.480 milímetros; distancia entre ejes, 2.692 milímetros; trocha delantera, 1.372 milímetros y trocha trasera, 1.346 milímetros. Los neumáticos eran medida 165 x 380. La velocidad declarada por fábrica era de 127 kilómetros por hora. El road test de Parabrisas arrojó 122,03 kilómetros por hora de promedio en varias pasadas.

El baúl del Simca Ariane de 1965. La fotografía es de la revista 
Parabrisas número 55 de junio de 1955.

El consumo, según la revista Parabrisas era de 10 litros cada 100 kilómetros recorridos en ciudad. Andando a 80 kilómetros por hora se podían hacer 12 kilómetros por litro. A 100 kilómetros por hora se lograban 10,6 kilómetros por litro. Con lo cual con unos 40 litros de nafta se podía llegar a la ciudad balnearia de Mar de Plata ubicada a unos 400 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

El Simca Ariane era un automóvil utilitario pensado para ser usado como taxi o automóvil flotillero o para viajantes de comercio. Amplio, era amplio. Tanto que si lo mediamos por el motor encajaba en una categoría diferente al tamaño de su carrocería. Por lo que el Ariane era un auto del segmento mediano y no chico.

Lo notable era el gran espacio en el vano motor. Esto era porque la carrocería derivaba del Simca Vedette que había montado el motor de 8 cilindros en V marca Ford que había sido potenciado de 60 a 80 HP. Por eso el gran espacio que contaba el motor Rush de cuatro cilindros en línea. Este motor tenía un andar muy elástico que le permitía circular a muy bajas velocidades en cuarta velocidad. Una práctica no recomendable pero que el Simca Ariane podía realizar sin esfuerzo y encima transportando a cuatro adultos.

El barrido de los limpiaparabrisas del Simca Ariane de 1965.
La fotografía es de la revista Parabrisas número 55 de junio de 1955.
El lanzamiento del Simca Ariane, junto al De Carlo SL, durante el año 1965 no bastó para que el final anunciado se hiciera presente en la empresa Metalmecánica. Incluso en el transcurso de la década del sesenta se habló de un acuerdo de esta empresa, con sus establecimientos industriales en la localidad de José C. Paz en la provincia de Buenos Aires, con la empresa japonesa Nissan para fabricar un automóvil de baja cilindrada de marca Datsun. Nada de eso se concretó y encima la empresa argentina tuvo serios problemas financieros que derivaron de los manejos que hizo de las cuotas de importación que les había otorgado el gobierno nacional, basados en el régimen automotriz en vigencia en aquellos años.

La quiebra de la empresa no se hizo esperar dejando a obreros en la calle y una fábrica que estuvo abandonada por años en la zona de José C. Paz. Para los vecinos que habitaron cerca de la planta no es una historia desconocida. Un barrio obrero se había construido en los alrededores en base a la futura expansión de la empresa Metalmecánica. Todo quedó truncado. Hasta se mencionó que se podía a fabricar un camión liviano por parte de la empresa, pero solo fueron rumores que nunca se concretaron. Muchas empresas automotrices en esos años tuvieron suerte similar. En muchos casos por manejos no muy claros en las licencias para importar partes o motores. Ese fue el problema de muchos emprendimientos nunca lograron cumplir con el porcentaje de integración nacional que establecía el régimen automotriz argentino.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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