jueves, 23 de octubre de 2014

Linford o Ford A

Ford Motor Company presenta el Ford A en diciembre de 1927, pero en realidad no se lo comercializó hasta enero de 1928, cuando se lo presenta en forma oficial en el Madison Square Garden de Nueva York en Estados Unidos.

Ford A del año 1928.

En contra de la opinión de Henry Ford, que creía que su modelo T podía seguir en las líneas de montaje, apareció el Ford A. Un automóvil concebido por un grupo de técnicos de la empresa de Detroit, entre los cuales se encontraba Edsel Ford, hijo de Henry. Que años más tarde moriría en forma prematura.

Lo cierto que el mercado estadounidense había evolucionado y el Ford T no acompañó a las nuevas exigencias de los posibles clientes de la marca. Si bien el T fue un automóvil de avanzada cuando irrumpió en el mercado de Estados Unidos sus modernizaciones fueron mínimas comparadas con la competencia.

Oficialmente el nuevo modelo de la Ford se llamó Edison en homenaje a Thomas Alba Edison amigo personal de Henry Ford. Se le asignó la letra “A” para recordar el primer automóvil que produjera la empresa Ford Motor Company en el año 1903.

De revolucionario no tenía nada el nuevo modelo de la Ford. Incluso la fantasía popular concibió una cruza entre el Lincoln y el Ford, por eso lo bautizaron “Linford”. En realidad el Ford A fue un automóvil de transición que se adaptó a las nuevas exigencias del mercado reinante en ese momento.

Pero su lanzamiento produjo tal revolución, entre el público, que antes de salir a la venta, la empresa Ford Motor Company, había recibido más de 500.000 de órdenes de compra. Su vida fue efímera y en solo cuatro años fue reemplazado por un nuevo Ford, en 1932, de 8 cilindros en V.

Un dato es que Argentina ostenta el segundo lugar, luego de Estados Unidos, en la venta de unidades de Ford A. Para entonces los modelos A se armaban en la planta del barrio de La Boca de la ciudad de Buenos Aires. Los argentinos sabemos que en pleno siglo XXI es muy fácil encontrar un Ford A circulando por las calles del país, como pasó recientemente en la 1ª Caravana de Autos Históricos de San Miguel (http://archivodeautos.blogspot.com.ar/2014/09/caravana-de-san-miguel.html).

El Ford A solo conservaba del modelo T el elástico transversal en el eje delantero y el logo azul ovalado tan clásico de la marca. El resto del auto poco tenía que ver con el viejo modelo. Aunque los modelos del año 1927 vinieron con las mismas llantas de rayos de alambre que luego usara el Ford A.

Para empezar el motor de cuatro cilindros en línea tenía una cilindrada de 3.200 centímetros cúbicos con una potencia de 40 HP, casi el doble que el T, a 2.200 revoluciones por minuto. El Ford A podía alcanzar los 102 kilómetros por hora y sus frenos era de accionamiento mecánico en las cuatro ruedas. Henry Ford se resistió por muchos años al uso del sistema hidráulico.

El sistema eléctrico era por magneto con bobina y batería. Se optó por una caja de velocidades de tres marchas hacia adelante estándar en reemplazo de los engranajes planetarios del Ford T. Aunque Henry Ford no estaba muy de acuerdo. Por eso es que experimentó con una transmisión automática, pero sus socios lo disuadieron ya que sostenían que no estaban dadas las condiciones en el mercado para desarrollar el proyecto.

Esto se debe a que desde la aparición de los automóviles en Estados Unidos el público de ese país se mostró reacio a la acción de realizar cambios de marchas. Por eso es que Henry Ford utilizó una caja de velocidad de engranajes planetarios. El mercado no ha variado en esa costumbre de la aversión a las cajas de velocidades manuales.

Pero pese a ser un automóvil de corta fabricación en su país de origen el Ford A introdujo una serie normas que no eran habituales para un vehículo de bajo costo como la carrocería totalmente soldada o los vidrios laminados de seguridad. Además fue el primer automóvil del mundo en tener radio en su tablero. La versión rural del Ford A apareció en el año 1929 y fue la primera en fabricarse en serie.

Un automóvil que dejó una profunda huella en Argentina ya que fue uno de los que motorizaron al país y abrió caminos en lugares donde no los había. El desarrollo de Argentina está vinculado a este auto que se armó en el país y que era originario de Estados Unidos. La fotografía del Ford A fue tomada de la Enciclopedia Autorama del año 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.