jueves, 13 de septiembre de 2012

Una autobomba argentina


La empresa TECIN SA Argentina I. y C. fabricante de equipos y sistemas de lucha contra incendios, construyó su primer autobomba en 1982. Esto fue posible gracias a la asociación con la empresa austriaca Konrad Rosenbauer K.G. de Linz, Austria. Así nació la autobomba TECIN Águila TLF 3000. Hoy veremos ese vehículo que se fabricó en Argentina.

Autobomba marca TECIN Águila TLF 3000 de 1982, fabricada en Argentina.


La sociedad de TECIN y Rosenabuer quedó sellada con la conformación de una nueva empresa que se denominó TECIN-Rosenbauer SA. Los equipos Rosenbauer eran los que usaban TECIN en Argentina para armar sus equipos contra incendios.

La empresa TECIN con sede en la localidad de Munro, provincia de Buenos Aires, armaba autobombas sobre chasis de fabricación nacional, como el Puma sobre un Ford 350. También lo hacían sobre chasis de otras marcas de camiones que se fabricaban en Argentina.

El paso decisivo lo dan cuando deciden realizar su primer autobomba integral, montada sobre un chasis de otra empresa. Crearon una comisión de estudio para el desarrollo de esa nueva autobomba. Los que integraron esa comisión fueron la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, Mercedes-Benz Argentina SA, Bomberos Voluntarios de Sarandí, Bomberos Voluntarios de Villa Ballester y TECIN-Rosenbauer SA.

El lado derecho de la autobomba Águila TLF 3000.

La idea base era crear una autobomba moderna de uso urbano. La estética externa del Águila TLF 3000 es muy parecida a lo que eran las autobombas de los aeropuertos. Eso impactaba en el observador, porque no era habitual ver algo parecido en las ciudades.

Según el fabricante el Águila TLF 3000 tenía una relación peso-potencia que le permitía fortaleza, versatilidad, rapidez y agilidad. Por eso eligieron el nombre del ave rapaz para denominar a su primera autobomba, que estaba montada sobre un chasis Mercedes-Benz.

El Águila TLF 3000 era una autobomba doble cabina de dos puertas con una capacidad de transporte de personas de 7 a 9 bomberos, incluyendo al chofer de la unidad. El chasis Mercedes-Benz era el 1214/42 para uso de cabina frontal, por eso permitía tener doble cabina.

Vista trasera donde se aprecia la bomba Rosenbauer.

El motor diésel del Águila TLF 3000 era el OM352 de 6 cilindros en línea de inyección directa de una cilindrada de 5.675 centímetros cúbicos con una potencia de 130 CV DIN o 145 HP SAE a 2.800 revoluciones por minuto. El diámetro de los cilindros era de 97 milímetros y la carrera de los pistones de 128 milímetros con una compresión de 17:1.

La caja de velocidades era Daimler-Benz G3/36-5/8,98 de 5 velocidades totalmente sincronizadas y retroceso. La tracción era sobre el eje trasero. Los neumáticos 9,00 x 20 de 12 telas. Las ruedas traseras eran duales.

El sistema de freno era a aire comprimido con dos circuitos independientes. El freno de estacionamiento también era a aire comprimido, que además funciona como freno de seguridad. La dirección era ZF-8062 con accionamiento hidráulico con tuerca tornillo sin fin de bolillas circulantes, con registro automático. El embrague era especial para autobombas con un diámetro mayor para la placa y disco.

Vista del puesto de mando del Águila TLF 3000.

El Águila TLF 3000 tenía una distancia entre ejes de 4.200 milímetros que le permitía un menor radio de giro en zonas urbanas. El largo total de la unidad era de 7.100 milímetros. El ángulo de ataque delantero era de 29º y el trasero de 19º. El tanque de combustible podía alojar 210 litros de gasoil. La capacidad de carga del chasis era de 8.157 kilogramos y el peso total admisible de 12.000 kilogramos.

La carrocería permitía alojar a 7 bomberos, que incluía al chofer de la dotación. Eso era en forma estándar. Opcionalmente se podía alojar dos bomberos más, llevando la tripulación a 9 hombres. Dos amplias puertas permitían el ascenso y descenso de los bomberos. Las puertas tenían accionamiento neumático por medio de un cilindro que funcionaba con aire comprimido, suministrado por el sistema de la autobomba. En el techo tenía una ventana con vidrio polarizado laminado, que era expulsable en caso de accidente.

Los dos asientos delanteros, para el chofer y el jefe de la dotación, eran marca Isiarg con accionamiento hidráulico con regulación de peso y posición. El asiento trasero, para cinco bomberos, era de relleno de espuma de poliéster, tapizados en cuerina. Se podían agregar dos trasportines para subir la dotación a 9 hombres.

Otra vista de la doble cabina del Águila TLF 3000.

El Águila TLF 3000 venía con un tanque de 3000 litros de agua. Una bomba de alta y baja presión marca Rosenbauer, modelo 180 HN1 era la encargada de suministrar el agua a presión en las mangueras de incendio. También contaba con una caja multiplicadora, una bomba de cebado o vacío y un dosificador para espuma, adosado a la bomba 180 HN1, todos estos elementos de marca Rosenbauer.

La autobomba Águila TLF 3000 tenía compartimientos con cortinas de aluminio herméticas indeformables para alojar elementos contra incendios, que normalmente portan las autobombas. La unidad traía en forma estándar una escalera extensible de fibra de vidrio para 7 metros de altura máxima. El techo de la autobomba era transitable por los bomberos.

Esquema del Águila TLF 3000 de 1982.

Vimos de cerca una autobomba argentina que se construyó hace 30 años por la parte de una asociación en una empresa ligada al sector con otra empresa extranjera. Todo esto fue posible gracias a un viejo folleto de 1982 que me enviara la empresa TECIN-Rosenbauer SA y que digitalizara Julián Pérez.

Mauricio Uldane