sábado, 24 de diciembre de 2016

El anfibio de Alvis

Creo que conocí primero al anfibio de Alvis, con tracción en las 6 ruedas, antes que a los automóviles de la marca británica. Cosas que me dejaron los Matchbox de la infancia. Ese entrenamiento, que fue un juego, sin darme cuenta.



Por eso cuando vi en alguna revista especializada, o enciclopedia del automóvil, al Alvis Stalwart ya lo conocía por mis “autitos de colección” de la infancia. Más tarde me enteraría de los automóviles con la misma marca.


Aprendizaje desde la infancia y todo gracias a mis amados Matchbox. Pero no solo este Alvis aparecía en la colección de la marca británica. Ya veremos otro de los vehículos militares que fabricaba.


Claro que esa actividad comenzó después de dejar de producir automóviles en Gran Bretaña y dedicarse a pleno a fabricar vehículos especiales o de uso militar. Que no es el caso de este Alvis Stalwart pintado de color blanco con el logo de la BP (British Petroleum).


Al parecer era un vehículo de exploración para descubrir nuevos yacimientos petrolíferos. Sino las 6 ruedas no tendrían sentido. De las cuales cuatro eran directrices. Las dos primeras y las dos siguientes.


Como muchos camiones ingleses que tenían cuatro ruedas con dirección, en especial los destinados a cargas pesadas. Pero además el Alvis de Matchbox tenía su lona en la caja de carga, que era removible.


El mal de este tipo de neumático es que con el paso del tiempo tienden a salirse de sus llantas. Llantas que en este modelo son de color verde haciendo juego con el color de la marca BP.


Por lo poco que pude investigar en Don Google este modelo sería el primero del año 1966 y que llevó la denominación FV 620. Luego se sucedieron otras versiones con algunos cambios.


Si observan verán que era originalmente un vehículo para uso militar. Tiene tapas en el techo para acceder a la cabina. Porque este Alvis era un anfibio que podía navegar tranquilamente.


La pieza se ha conservado bastante bien, salvando el detalle de los neumáticos. Con algunas cachaduras en su pintura blanca, pero con todas sus partes intactas y en su lugar correspondiente.


Desde la lona amarilla pasando por los neumáticos hasta sus calcomanías originales en perfecto estado de conservación. Como la caja de cartón con la que llegó a mis manos desde la Librería San Agustín a la vuelta de mi casa.


Imagino las situaciones que habrá disparado en mi cabeza este Alvis anfibio con estas 6 ruedas. Listo para encarar cualquier tipo de terreno y salir totalmente airoso. Cosas de un chico en la mitad de los años sesenta.


Y todo arriba de la mesa libro de formica blanca con manchas negras. Como escenario de la acción la inefable colcha de planchar robada a mi tía abuela. Por supuesto cuando no estaba planchando la ropa de casa.


Hasta hubo veces que tuve que dejar mis juegos porque se imponía una sección de planchado. Ahí mis juegos quedaban truncos o pasaban a otro escenario: la pileta del lavadero. En ese caso los Matchbox pasaban a cuarteles de invierno. Al menos que flotaran…


Muchas veces me pregunto por las sensaciones que disparan estos Matchbox del pasado. ¿Cómo algo tan chico encerrado en una pequeña caja de cartón podían alegrarnos tanto? Es cierto que los chicos teníamos la imaginación de nuestro lado.


Pero la gente de Lesney Products & Co. Ltd. de Londres hacían el resto para darnos alegrías con un juguete semejante. Porque no nos olvidemos que los Matchbox no eran autos a escala, eran simplemente juguetes para jugar.


Y vaya que jugamos los chicos en los años sesenta y setenta con ellos. Muchos todavía los recuerdan con mucho cariño, amor creo que es la palabra exacta. Amor por esos pequeños autos ingleses que nos daban tantas alegrías en nuestros juegos de la infancia.


Para los que tengan ganas de ver todos los “autitos de colección” del “Garaje Miniatura”, les dejo el enlace con la página donde están todos los enlaces:


Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.