Lenguaje claro

jueves, 7 de enero de 2016

Tatra 77 o T 77, un auto aerodinámico

La empresa Tatra de Checoslovaquia, por aquel entonces, presenta en marzo de 1934 su modelo T 77. Primero se lo mostró al periodismo especializado y a personas del sector automotriz en las ciudades de Praga, Checoslovaquia, y Berlín, Alemania. Más tarde se lo llevó al Salón de París en Francia. El Tatra T 77 fue bien recibido por su diseño aerodinámico y por la ubicación trasera de su motor.

Tatra T 77 del año 1934.


El diseño del T 77 fue una obra de varias personas. Entres ellas estaba Hans Ledwinka, que hacía años que trabajaba para Tatra, Erich Ubelacker y Paul Jaray que había diseñado el dirigible Zeppelin. También Jaray era un estudioso de la aerodinamia desde principios del siglo XX.

Para la construcción del Tatra T 77 del año 1934 se usó el túnel de viento con el que se diseñó el dirigible Zeppelin. Se le montó un motor de 8 cilindros en V en la parte trasera del automóvil con una cilindrada de 2.969 centímetros cúbicos con una potencia de 60 HP a unas 3.000 revoluciones por minuto.

Dicho motor trasero estaba refrigerado por aire con tomas en el techo, en esta primera versión. También la tapa del motor tenía rejillas a ambos lados de una aleta central que contribuía al flujo de aire y a la estabilidad del T 77.
La velocidad máxima de esta primera versión era de unos 145 kilómetros por hora. Toda la carrocería era aerodinámica con los paragolpes integrados a la carrocería. En la trompa tenía dos faros en el modelo de 1934. A partir del año 1935 se le agrega un tercer faro en el medio. Con lo cual las formas del T 77 son mucho más futuristas para mediados de la década del treinta.

Hasta las manijas de las cuatro puertas estaban embutidas en la carrocería y la rueda trasera tenía un encarenado. El primer T 77 solo tenía una bocina en la trompa y a partir del año 1935, y con el cambio de modelo a T 77a, se le agregan dos bocinas por lado. Hasta las tazas cromadas de las ruedas delanteras eran extrañas y aerodinámicas.

Otra cosa llamativa, que comparte con el Chrysler Airflow, es un intento de parabrisas curvo hecho en tres partes con los limpiaparabrisas empotrados en la parte baja. El tablero era sencillo con dos relojes grandes con pocos medidores. Lo llamativo era el velocímetro de la marca VDO que funcionaba al revés de lo normal. La aguja iba de abajo y a la derecha en cambio de hacerlo hacia arriba.

El volante estaba a la derecha y no a la izquierda. Esto quiere decir que en Checoslovaquia se circulaba en sentido contrario al actual. Lo mismo que pasaba en Argentina hasta el año 1945 cuando se cambió el sentido de marcha en todo el país.

Algunas de las medidas del Tatra T 77 del año 1934 eran las siguientes: largo, 5.400 milímetros, distancia entre ejes, 3.150 milímetros y trocha delantera y trasera, 1.300 milímetros. El peso en vacío era de 1.800 kilogramos. La caja de velocidades era de 4 marchas hacia adelante y retroceso con la palanca de cambios en el piso. La tracción era trasera como el motor refrigerado por aire.

La suspensión era independiente en las cuatro ruedas usando resortes. El sistema de freno era hidráulico y el chasis era tubular central. En el baúl delantero se ubicaba el neumático de auxilio, el crique, la llave para sacar la rueda y el tanque de combustible. No había espacio para mucho más dado lo corto de la trompa del Tatra T 77.

Visto a la distancia de las décadas pasadas es un automóvil muy avanzado para su época. No solo por el diseño de su carrocería, sino por el uso de materiales livianos en su construcción, como el Electron, que era una aleación de magnesio y aluminio, que se usó en el motor, partes de la transmisión y suspensión. Sino porque también por su suspensión independiente en las cuatro ruedas.

Parecía un automóvil de décadas posteriores con su parabrisas en tres partes o la pureza de líneas para permitir un mejor flujo de aire. La cola era totalmente revolucionaria con esa aleta sobre la tapa del motor. El dibujo que ilustra esta nota, y que fue tomado de un folleto de la empresa Tatra, se aprecia que tenía techo de lona rebatible. Esto no lo he visto en las versiones posteriores o tal vez era una versión especial.

Otra particularidad era el caño de escape central en la cola del T 77. Los dos múltiples se unían dentro del vano motor para salir por debajo de la carrocería en un solo tubo. Los faros traseros eran diminutos y acordes con el diseño general del automóvil. En las distintas versiones posteriores, que se diferenciaban por una letra detrás del número 77, se lo fabricó hasta el año 1938 cuando estalla la Segunda Guerra Mundial.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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