martes, 24 de febrero de 2015

Trabant, un auto detrás de la cortina de hierro

Alemania fue la cuna de muchos de los microautos de los años cincuenta, que perduraron hasta mediados de los setenta. Algunos de ellos llegaron hasta las playas de Argentina. Pero no fue el caso del Trabant que se fabricó en la República Democrática de Alemania o Alemania Oriental, que estaba bajo la tutela, luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, por la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

Trabant 600 de 1964 fabricado en la República Democrática de Alemania.
La fotografía es de la revista Parabrisas número 42 de mayo de 1964.


Veremos cómo eran esos pequeños autos que con el tiempo se volvieron unos clásicos muy apreciados del otro lado del muro de Berlín. Incluso en la actualidad, en la ciudad alemana de Berlín, existe un servicio de autos Trabant para hacer un recorrido turístico. Algo parecido a lo que sucede con los Citroën 3 CV argentinos en la provincia de Mendoza.

Dos eran los modelos de los Trabant 600: un sedán de dos puertas y una rural, también de dos puertas. La rural recibía el nombre de Kombi, como no podía ser de otra manera en el idioma alemán. Ambas versiones tenían un motor de dos cilindros opuestos (tipo bóxer) de dos tiempos y refrigerado por aire. Algo parecido al Citroën 2 CV que conocimos en todo el mundo.

La cilindrada era de 594 centímetros cúbicos con una potencia de 23 HP a 3.800-4.000 revoluciones por minuto. El diámetro de los cilindros era de 66 milímetros y la carrera de los pistones era de 73 milímetros. La cupla motriz máxima era de 5,2 kilográmetros y ocurría entre las 2.700 y 2.800 revoluciones por minutos, por eso había que jugar mucho con los cambios.
La nafta que usaba en Alemania era de 78 octanos y la proporción de la mezcla era de 33 1/3 con 1 parte de aceite. Esto mejoraba la cantidad de humo que salía por el caño de escape. Según la empresa VEB Sachsenring Automobilwerke, Zwickau, fabricante de los Trabant, el consumo de combustible era de 1 litro para 11 kilómetros a 15 kilómetros recorridos.

Trabant Kombi de 1963 de Alemania Oriental. La fotografía es
de la revista Parabrisas número 28  de marzo de 1963.

La carrocería era de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) y su tablero espartano solo tenía el velocímetro, lo demás eran testigos de luz. La caja de velocidades era de cuatro marchas sincronizadas y marchas atrás del tipo de retorno con la palanca de cambios al volante. La cuarta no era directa y tenía una relación final de 4,2:1 y la tracción era delantera.

La suspensión era independiente en las cuatro ruedas con parrillas dobles con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos. La dirección era del tipo a piñón y cremallera con diámetro de giro de 10 metros. Las ventanillas eran del tipo corredizo y tenían un ventilete por fuera de los vidrios. Las ventanillas traseras eran fijas. Muchos de estos autos económicos europeos tenían este tipo de ventanillas traseras, incluso las primeras unidades del Citroën 2 CV argentino también las traían. Claro que eran autos que se ofrecían en países con duros inviernos a diferencia de lo que ocurre en esta parte de América.

Las medidas del Trabant 600 y Trabant Kombi de 1964 eran las siguientes: largo 600, 3.361 milímetros; largo Kombi, 3.400 milímetros;  ancho, 1.493 milímetros; alto descargado, 1.465 milímetros; distancia entre ejes, 2.020 milímetros; trocha delantera, 1.211 milímetros; trocha trasera, 1.255 milímetros y despeje, 155 milímetros. El Trabant 600 o sedan pesaba 620 kilogramos y la Kombi o rural 660 kilogramos. Para ambos modelos la carga útil era de 330 kilogramos. Los neumáticos eran de la medida 5.20 x 13 pulgadas que se montaban en llantas 4J-13 pulgadas. La velocidad máxima era de 100 kilómetros por hora y podía crucerear a 90 kilómetros por hora.

De izquierda a derecha: la Trabant Kombi y el Trabant 600 de 1964. La fotografía
es de la revista Parabrisas número 40 de marzo de 1964.

Con anterioridad al modelo 600 hubo un 500 con una menor cilindrada del motor que se fabricó en Alemania Oriental por la empresa VEB Sachsenring Automobilwerke. Si alguno de los seguidores de Archivo de autos tuvo la oportunidad de ver la película “Mi villano favorito 2” (Despicable Me 2) pueden haber descubierto que el auto de la espía Lucy Wilde que se lleva a Gru es muy similar a un viejo Trabant de lo sesenta.

Las fotografías que ilustran esta nota fueron tomadas, todas, de la revista Parabrisas de las siguientes ediciones: número 28 de marzo de 1963, número 40 de marzo de 1964 número 42 de mayo de 1964.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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