martes, 17 de mayo de 2011

Un escarabajo vestido de Puma

El Puma era un deportivo brasileño que se importó a nuestro país a fines de la década del setenta. Esta era la incógnita de la Trivia que resolvió satisfactoriamente F62. Por un momento pensé que nadie acertaría con la marca de la pregunta.

Autosport Brasil SRL importaba a Argentina los dos modelos de autos Puma, el GTE y el GTS. El primero con techo duro y el segundo cabriolet. Ambos impulsados por un motor Volkswagen, el viejo y querido motor del Escarabajo, el de cuatro cilindros opuestos horizontalmente (motor boxer).


La cilindrada era de 1584 centímetros cúbicos con una potencia de 90 HP SAE (Society of Automotive Engineers) a 3000 revoluciones por minuto. Además traía dos carburadores Solex/Brosol H 40 EIS y la velocidad máxima era de 182 kilómetros por hora. Todos estos datos son los que figuran en el folleto que me envío el importador en mayo de 1979.

La refrigeración era por aire y traía frenos a discos adelante, mientras que tambor en el eje trasero. La suspensión era independiente en las cuatro ruedas con dos brazos de torsión, la misma del Escarabajo. El Puma venía de fábrica con neumáticos Pirelli radiales CN36 de rodado 14, adelante 185/70 HR y atrás 195/70 HR.


La carrocería era de plástico reforzado con fibra de vidrio (P.R.F.V.) y era de dos puertas, estimo que una cupé 2+2 según se puede ver en las fotos del folleto. Hay que recordar que el motor y la transmisión eran traseras.



El Puma era fabricado en Brasil por la empresa Puma Indústria de Veículos SA de San Pablo y en mayo de 1979 el precio en dólares era de 22.925, puesto en el mercado argentino. Así me lo consignó el representante local mediante una carta, que acompañaba el folleto del auto.


No sé que cantidad de unidades entraron al país. Los vi en su momento circular por Buenos Aires, en muy poca cantidad. Hace años que no veo alguno. Este auto siempre me pareció similar, en algunos aspectos, al Andino, que se fabricaba en la localidad de 9 de Julio, en la provincia de Buenos Aires, la diferencia era la mecánica, que era Renault.


Algunos entendidos, como F62, lo conocían al Puma, para otros seguramente será una novedad. Un deportivo brasileño que se importó en los setenta con poco éxito comercial.

Mauricio Uldane