domingo, 19 de abril de 2015

Salón de París, un clásico para el automóvil

Uno de los salones del automóvil más conocidos del mundo es el de París. Sus inicios fueron en el siglo XIX con el arranque de la industria automotriz europea. Desde el comienzo el Salón de París, de la mano del Automobile-Club de France (Automóvil Club de Francia), estuvo presente en la evolución del automóvil. Salvo en las dos guerras mundiales siempre se realizó el Salón de París todos los años en la antigüedad, cosa que no sucede en la actualidad donde se realiza en los años pares. El próximo Salón de París será en el año 2016.

El primer afiche del Salón de París cuando se llamó Salón du Cycle e de l’Automobile
en el año 1897 y que fuera publicado en la Enciclopedia Autorama en el año 1968.


El primer Salón de París se realizó entre el 15 y el 16 de diciembre del año 1897 y se denominó Salón du Cycle et Automobile. Desde el año 1894 se venía realizando el salón dedicado a las bicicletas, que estaban en pleno desarrollo industrial, el Automobile-Club de France le pidió a los organizadores un espacio para exhibir los vehículos de cuatro ruedas o carrozas sin caballo. Esa primera muestra se llevó a cabo en el Palais de l’industrie.

Una multitud se acercó a la muestra de los nuevos vehículos que se exhibían junto a las bicicletas. Ante tanto éxito el Automobile-Club de France decidió armar una muestra por cuenta propia para el año 1898. Así se realizó el segundo Salón de París entre los días 13 de junio y 3 de julio en el Jardín de las Tullerías. Los expositores fueron fabricantes de automóviles y de accesorios, algo que comenzaba a tener mucha importancia en los primeros años de la industria automotriz. Sumaron 269 stands entre todos los expositores que contaron con la presencia del presidente de Francia, Félix Faure. Dentro del programa de actividades hubo conferencias y demostraciones.

En esa segunda muestra llovió tanto que los stands se anegaron, pero el éxito de público no menguó, pese las inclemencias del tiempo. Tenemos que tener en cuenta que el automóvil a finales del siglo XIX era toda una revolución, con fervientes admiradores y detractores. El cambio en el transporte de la humanidad había comenzado y se consolidaría en el siglo entrante.

Muestra retrospectiva al celebrarse la primera década del Salón de París en el año 1907. En primer plano vemos el auto eléctrico llamado La Jamais Contente que superó por primera vez los 100 kilómetros por hora en el año 1898. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

Los organizadores tomaron la iniciativa que no admitirían ningún vehículo que no pudiera cumplir con el recorrido de París a Versalles y regreso. Para el año 1899 también se mantuvo este requisito, que también se desarrolló en las Tullerías. Ese año mencionado, tercera muestra del salón parisino, tuvo la presencia de cuatro orquestas y cantidad de flores. Durante esa exposición se comenzaron a ver chasis desprovistos de carrocerías. Comenzaría algo que duraría varios años: fábricas automotrices que solo ofrecían el chasis con sus partes mecánicas para que un tercero los vistiera con una carrocería.

Para el año 1900 el Salón de París no fue independiente sino que se lo incluyó dentro de la Exposición Universal celebrada en la capital de Francia. En esa ocasión los automóviles fueron relegados a un rincón y ni siquiera una orquesta cíngara logró llevar al público hasta ese lugar asignado por los organizadores. Dado los magros resultados los fabricantes de autos comisionaron al Automobile-Club de France para que asumiera la organización de la tercera muestra durante el año 1901.

Así fue como abrió sus puertas el 25 de enero de 1901 en el Grand Palais. Un edificio de piedra, hierro y vidrio que había sido destinado a la Exposición Universal del año anterior. Este sitio se convirtió en la “casa” del Salón de París hasta el año 1961, salvo durante los años que se desarrollaron las dos guerras mundiales. Ese año de 1901 consagró definitivamente la suerte del Salón de París convirtiéndolo en un salón del automóvil.

El stand de la empresa italiana Bianchi durante la realización del Salón de París
del año 1910. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

En los primeros diez años de vida del Salón de París las exposiciones eran fastuosas con mucho diseño de palacios, arcos de triunfos, quioscos del setecientos y hasta pagodas. Estas creaciones impresionantes estaban en manos del arquitecto Gustavo Rives que era el organizador de las muestras durante esa época. Pero la arquitectura rebuscada no era lo que buscaba el público, sino los avances notables que iba dando la insipiente industria automotriz europea.

Para el cuarto salón del año 1902 se presentó un automóvil que marcaría el comienzo de la modernidad en la industria automotriz europea: el primer Mercedes diseñado por los ingenieros Maybach y Simms. Simms, de origen inglés, tiempo más tarde sellaría una sociedad con Robert Bosch que daría inicio a la marca Bosch dentro de Europa. Este Mercedes tenía avances tecnológicos como nuevo comando no automático para las válvulas, el chasis con largueros de acero en forma de letra “U”, recordemos que muchos autos de esa época tenían chasis de madera con refuerzos de acero, el radiador nido de abeja, otra revolución en la época y comando para seleccionar las velocidades de la caja de cambio.

Hoy esos avances nos parecen normales de cualquier auto que esté en la calle, salvo el radiador nido de abeja y que los autos no tienen chasis, pero para 1902 eran avances notables. Tanto que para la muestra de 1903 dos tercios de los motores expuestos llevaban el sistema de válvulas comandadas y las transmisiones por cadena dejaban paso a los cardanes y los chasis eran de acero estampado. Por primera vez aparecían los sistemas de encendido por magneto de alta tensión. Como se aprecia avances de un año se replicaban en infinidad de marcas automotrices al año entrante. Para eso servía el Salón de París para hacer avanzar la industria, no solo para mostrar un nuevo automóvil.

El Fiat 519 dentro del stand de la marca turinesa en el Salón de París del año
1921. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

En 1904 la gran concurrencia de expositores obligó a los organizadores a usar algunos invernaderos municipales del parque para poder desarrollar la muestra. Durante ese año se hicieron presentes los primeros motores de un solo bloque de cuatro cilindros. Antes eran de dos bloques unidos. También aparecieron los primeros carburadores automáticos y las llantas metálicas. Para el año 1905 se vieron los primeros embragues de disco o con segmentos dejando de lado los de cono revestidos en cuero que eran los usuales hasta ese momento.

Durante el año 1906 apareció el motor de 6 cilindros en línea que se convertiría en algo exitoso con el correr de los años. También se presentaron como 40 tipos diferentes de amortiguadores. En Gran Bretaña durante 1906 nace una muestra rival: el Salón del Olympia con un programa similar al de París. Para contrarrestar esto los organizadores del Salón de París decidieron hacer una muestra aniversario por los diez años (1897-1907).

Tal fue el despliegue de la exposición que no alcanzó el predio del Grand Palais y tuvieron que instalar stands del otro lado de la ribera del río Sena. Casi un centenar de modelos diferentes se dieron cita en el año 1907 con motores de combustión interna, eléctricos y de vapor. Para celebrar los diez primeros años se realizó una muestra retrospectiva con vehículos expuestos como el carro de vapor de Cugnot del año 1770, La Mancelle de vapor que había fabricado Amedée Bollée (padre) en el año 1878 y también estuvo La Jamais Contente el auto eléctrico que, en el año 1898, al mando del piloto belga Camille Jenatzy superó por primera vez la barrera de los 100 kilómetros por hora.

La nave central del Grand Palais durante el Salón de París del año 1929. En primer plano el
stand de la empresa Lancia. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

A partir de 1908 los salones no fueron fastuosos, eso había quedado atrás con los festejos del decenio. Durante los próximos cuatro años las muestran fueron más sencillas. En cuanto a lo técnico fue destacable la aparición del motor sin válvulas del estadounidense Knight en el año 1908. Este motor fue adoptado por muchas marcas europeas por ser muy silencioso en su funcionamiento como el desarrollado por el galés Peter Burt.

En 1912 aparecieron en el Salón de París los primeros sistemas eléctricos de arranque como usó la Cadillac Motors en Estados Unidos y en 1913 los radiadores con forma de proa de barco. En plena preparación del Salón de París de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial. Los salones en París se mantuvieron cerrados hasta el final de la guerra y recién recomenzaron con sus actividades en el año 1919.

Los precios elevados a causa de la inflación, los frenos en las cuatro ruedas y una notoria orientación de la industria automotriz hacia la producción en serie fueron las marcas destacables de ese reinicio luego del conflicto bélico. En el Salón de París de 1922 apareció un auto que revolucionaría la industria automotriz: el Lancia Lambda. Un automóvil que Vincenzo Lancia diseñó adelantándose muchos años a la competencia. Con una carrocería sin chasis y con suspensión delantera independiente con una línea baja impactó a los visitantes durante ese año en París.

Tres automóviles Fiat: 2800 berlina de lujo, 1500 cabriolet y 1500 berlina dentro del stand de la marca en el Salón de París del año 1938. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

Durante 1923 los motores con tapas de cilindros desmontables, los puentes trasero con forma de banjo y las carrocerías tipo Weymann, que llevaban un esqueleto de madera y que se recubría con una material que imitaba el cuero, fueron las atracciones principales. También comenzaron a aparecer los primeros paragolpes en los automóviles que en su gran mayoría eran descubiertos.

El Claveau, que nos sirviera de trivia mensual en Archivo de autos, se presentó en el Salón de París del año 1927. Este auto de carrocería aerodinámica y motor central, ubicado por delante del eje trasero, fue presentado como deportivo de cuatro plazas. Un vehículo raro para los estándares de finales de la década del veinte. También el Tatra Gephi con tracción delantera aplicada a un auto común fue otra de las novedades.

En el año 1928 apareció el cambio epicicloidal Cotal de tres velocidades y comando electromagnético que muchas empresas ofrecerían como opcional en sus automóviles. Para el año siguiente el Cord de Estados Unidos con una cilindrada de 9.890 centímetros cúbicos con 8 cilindros en línea fue el primer auto de tracción delantera producido en serie por una empresa automotriz. Durante el salón del año 1930 se presentó un Tatra con motor de 12 cilindros en V con una cilindrada de 6.000 centímetros cúbicos con chasis de travesaños centrales tubulares y suspensión independiente.


Para 1931 Lancia presentó el Dilambda perfeccionado y el Astura. En cambio Fiat presentó el 524 y la Alfa Romeo un 8 cilindros de 2.330 centímetros cúbicos. Mercedes-Benz expuso como novedad un auto de 6 cilindros con 1.700 centímetros cúbicos de cilindrada y que fue el primer automóvil con suspensión independiente en las cuatro ruedas.

El stand de la empresa Fiat con la presentación del 500 Giardiniera durante el desarrollo del Salón
de París del año 1960. La fotografía fue tomada de la Enciclopedia Autorama en el año 1968.

Pinin Farina presentó en el año 1932 una versión spider del Fiat Ardita con parabrisas inclinado. Ahora las carrocerías comenzaban a ser tratadas de otra forma, cuando la parte mecánica había llegado a un notable desarrollo industrial. Ahí es cuando se comienzan a ver las curvas en las carrocerías con visos de aerodinamia. Después sabemos cómo siguió la historia de las carrocerías en los automóviles de los años venideros.

El año 1934 vio el famoso Traction Avant de Citroën. Tres modelos presentó la marca francesa: el 7 CV, el 11 CV y el 22 CV este último con motor de 8 cilindros en V. André Citroën trataba de sacar a su empresa automotriz de una crisis financiera, pero no logró y en el año entrante, 1935, tuvo que ceder la empresa al grupo Michelin. Más tarde vendría su muerte un tanto dudosa.

El Fiat 500 más conocido como Topolino vería la luz en el Salón de París en el año 1936. Los siguientes años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial no trajeron grandes novedades. Para el año 1939 con los preparativos muy avanzados se declara la guerra y nuevamente el Salón de París cierra sus puertas hasta el año 1946. Ese año la muestra fue reducida y basada en la frustrada del año 1939.

En 1946 los organizadores impidieron la presencia de las marcas automotrices que pertenecían a los países enemigos de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Por eso hubo un “Antisalón” y Pinin Farina llevó un Lancia Aprilia Cabriolet diseñado por él, en caravana junto a otros autos fuera de serie, hasta la misma capital francesa. Fue un éxito de público callejero que llegó a detener el tránsito parisino. Una multitud de transeúntes se agolparon para ver la creación de Pinin Farina por fuera del salón oficial.

Los años 1947 y 1948 no fueron para recordar y recién las cosas se reencaminarían en el año 1949. La presentación del Citroën 2 CV y Renault 4 CV en el año mencionado podrían en marcha la industria automotriz europea. Cosa que se manifestaría en el año 1950. De ahí en más la industria automotriz europea se recuperaría rápidamente con nuevos productos lanzados al mercado. En 1953 se consagran las carrocerías de material plástico, en 1954 el Firebird XP-21 de la General Motors con motor de turbina, en 1955 el revolucionario Citroën DS 19, en 1957 el Fiat Nouva 500, en 1959 se presentan los autos compactos de Estados Unidos, esos viejos conocidos para el mercado automotriz argentino y para 1963 la Chrysler y la Rover presentan prototipos con turbina y la NSU su motor Wankel, años de experimentación y todavía de dream cars.

Faltaban décadas para los concept cars casi listos para entrar en producción seriada. Pero el Salón de París fue una parte importante para el crecimiento de la industria automotriz europea. Era uno de los lugares para mostrar los avances tecnológicos a todo el mundo. Una vidriera del mundo automotor. Luego vendrían salones en distintas ciudades del mundo, con otras suertes y duraciones. En la actualidad el Salón de París se celebra solo cada dos años en los números pares y el próximo será durante el año 2016, pero esa es otra historia, y que no cuenta Archivo de autos, hay muchos medios que se dedican a difundir la actualidad del mundo del automóvil. La historia del automóvil desde sus inicios, en 1886, hasta el año 1990 la podes encontrar en Archivo de autos por cualquiera de las vías electrónicas de difusión, como esta nota histórica.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.