domingo, 19 de agosto de 2012

El Ciervo con alma de toro

Un auto fuera de serie aunque estuviera armado sobre la base de un vehículo de serie. El Ciervo tenía alma de Torino, porque sus características técnicas eran la de ese deportivo argentino, que se empezó a fabricar en 1966. Veremos a través de una publicidad un auto derivado del Torino que no fue muy conocido para el mercado argentino.

Publicidad de la revista Parabrisas-Corsa de junio de 1975.


Algunos concesionarios de la marca IKA (Industrias Kaiser Argentina) y luego IKA-Renault comenzaron a modificar Torinos para realizar autos fuera de serie. Hubo varios que se realizaron estas transformaciones. Tal vez el más conocido sea el Comahue que lo armaba Lutteral.

Hoy veremos el Ciervo que se hacía sobre la base de la cupe Torino y el Grand Routier. Esta última denominación la toma el Torino cuatro puertas cuando la empresa francesa Renault toma el control de IKA en el país.

El concesionario Juan Winograd construía el Ciervo con ciertas modificaciones respecto al conocido Torino. Lo más llamativo eran los faros delanteros de Mercedes-Benz 220. Los faros traseros también correspondían al mismo modelo de auto alemán.

Entre sus aditamentos especiales figuraban la caja automática con palanca al piso, freno a disco en las cuatro ruedas, dirección hidráulica, suspensión modificada, escape modificado, aire acondicionado, llantas especiales, vidrios tonalizados en degrade, tapizado de cuero, pintura metálica importada, baúl alfombrado y equipo estereofónico con parlantes incorporados.

Un Torino de lujo con respecto al auto que salía de fábrica. De chico recuerdo haber visto alguno. Pero muy pocos porque eran mucho más caros que un Torino común. En aquellos años vivía en Recoleta, un barrio de Buenos Aires, y algún millonario se daba el lujo de tener un Ciervo en casa.

Hemos conocido, para la mayoría, un auto diferente a lo visto en materia de Torino. Una vuelta de tuerca para un auto que supo deslumbrar en el ámbito deportivo y que se ganó el corazón de muchos argentinos.

La publicidad apareció en la revista Parabrisas-Corsa de la semana del 4 al 10 de junio de 1975 y la digitalizó Julián Pérez.

Mauricio Uldane