jueves, 10 de octubre de 2019

Autos eléctricos del siglo XIX

El auto eléctrico no es un invento del siglo XXI, ni del siglo XX, sino que estaban al lado del auto de motor a explosión en el siglo XIX. Incluso los primeros modelos son anteriores a la patente de Kart Benz de enero de 1886. Es decir que podemos decir que el auto eléctrico es anterior al auto que conocemos en estos días.
 
Auto eléctrico Bouquet, Garcin y Schivre.

Nos tenemos que remontar en la historia del automóvil y viajar hasta el año 1880. En ese año comienzan a aparecer en el mercado europeo las primeras baterías livianas. Esto permitió construir vehículos de tres y cuatro ruedas movidos por un motor eléctrico, o más de uno.

Gustave Trouvé fue un francés que presentó, en el año 1881, en la Feria de la Electricidad de París, un modesto triciclo eléctrico. El motor solo tenía 0,1 CV de potencia y era alimentado por seis acumuladores tipo Panté. El peso del vehículo era de 159 kilogramos. Además tenía pedales, seguramente para ayudar a subir cuestas muy empinadas.

Como se ve el auto eléctrico, en este caso triciclo, ya estaba dando sus primeros pasos en el mundo a finales del siglo XIX. De ahí la evolución fue constante y los primeros autos eléctricos, al igual que los autos de motor a explosión, parecían más un carruaje sin caballo, que otra cosa.

De hecho se los llamó de esa forma hasta entrado el siglo XX. La mayoría de las marcas y modelos parecían ser carrozas tiradas por caballos, pero sin los caballos y las varas para sujetar al animal de tiro. La humanidad estaba asistiendo a la más grande transformación del transporte desde la aparición del tren.

El auto, eléctrico o con motor de explosión, sin olvidarnos de los movidos a vapor, cambiaron para siempre la movilidad de las personas en este mundo. Es algo que no tenemos, muchas veces, en cuenta. Fueron muchos siglos de carruajes tirados por caballos, y demás animales de arrastre. Basta pensar en las antiguas civilizaciones y el invento de la rueda.

El nacimiento del auto lo cambió todo y para siempre. Incluso hasta la diagramación de las ciudades. Piensen una ciudad sin autos y no podrán concebir esa idea en la actualidad. Cuando digo autos, me refiero a todas las variedades posibles de este tipo de vehículo. Sea para carga de mercaderías o transporte de personas.

En esta nota de la sección “Auto Antiguo”, vemos tres vehículos eléctricos que fueron presentados en el Salón del Automóvil de París del año 1898. La gran mayoría de los modelos y marcas era movidos por la electricidad. Y los que tenían motores a explosión tenían motores de la marca francesa De Dion. Una marca monopólica en esos años.

Auto eléctrico Riker.

Famosas marcas de automóviles europeas tuvieron en sus modelos motores de esta marca francesa. Luego cada automotriz comenzó a desarrollar motores propios. Pero en un principio solo dos, o tres, marcas de motores abastecían a casi toda la industria automotriz europea.

Veamos con más detenimiento las tres ilustraciones de esta nota. El primero es un auto eléctrico “de paseo” de la marca Bouquet, Garcin y Schivre. Solo le falta el caballo y nos creeríamos que es un carruaje del siglo XIX. La carrocería era del tipo vis a vis, donde un par de pasajeros se sentaban en sentido contrario a la marcha del vehículo.

Lo llamativo de este tipo de carrocerías es que el conductor está sentado detrás de esa primera fila de asientos y la dirección se accionaba con una palanca en forma de letra “L”. Algo que fue común a muchos autos eléctricos. En ese mismo mando solía estar el acelerador. Pero lo más curioso, y que parece ser herencia de los vagones de tren, es la rueda a la derecha del conductor para accionar el freno.

Freno que actuaba sobre las ruedas traseras. Otra cosa que heredarían los autos con motor a explosión hasta bien entrado el siglo XX. Esto mismo se aprecia en el otro vehículo que ya comienza a tener otras formas y materiales de construcción. Por ejemplo las ruedas de rayos de alambre. Aunque sigue teniendo forma de pescante de carruaje.

Este segundo auto eléctrico era de la marca Riker y era originario de Estados Unidos, donde también estos vehículos tuvieron un gran desarrollo en el siglo XIX. El Riker comparte la forma de la palanca para accionar la dirección y el sistema de frenado, pero en este caso del lado izquierdo del conductor.

Vale aclarar que todavía no se había establecido, como norma, el puesto del conductor. Los primeros autos del siglo XIX colocaron al conductor del lado derecho como en los carruajes tirados por caballo. Recién en el siglo XX se adoptaría, por casi todas las naciones, el puesto del conductor del lado izquierdo.

La tercera imagen es la más rara de todas. Es un triciclo eléctrico de la marca Mildé y en el tren delantero se ubicaba el motor. Pero no solo era el motor, sino que la dirección y además soportaba tres baterías de acumuladores. En este caso la dirección se accionaba con una palanca conocida como “cola de vaca”, por su forma.

Triciclo eléctrico Mildé.

Los autos eléctricos se ganaron el beneplácito de muchos clientes por ser limpios, no ruidosos y sencillos de poner en marcha y manejarlos. Esto en especial en las ciudades europeas. Recordemos que el auto en un principio solo se usaba en trayectos cortos por varios motivos, desde la autonomía, y la falta de conseguir combustible líquido para los motores a explosión, hasta la calidad de los caminos.

Esto sin mencionar los desperfectos que solían tener esos primeros autos movidos a combustible líquido. Vale aclarar que no todos usaban gasolina, algunos usaban bencina, que se debía comprar en las farmacias. Las estaciones de servicio no se habían inventado…

Los autos eléctricos fueron elegidos por los ricos y por la nobleza europea. A tal grado que la marca británica City and Suburban tenía modelos llamados Victoria y Queen Alexandra, en claro homenaje a la nobleza inglesa.

También esos primeros autos eléctricos tuvieron un gran éxito como taxis en varias ciudades europeas y no solo a finales del siglo XIX, sino que hasta los primeros años del siglo XX.  Más allá de los intereses comerciales de las empresas petroleras, el auto eléctrico fue dejado de lado por, al menos dos motivos.

Uno la aparición del arranque eléctrico en de la década del 10 del siglo XX, y el otro motivo fue la evolución de los motores a combustión interna y la eficiencia mecánica que fueron logrando. Esto los hizo ganar en confiabilidad. Pero los eléctricos no fueron descartados para algunos usos. Por ejemplo en el reparto de mercaderías en las ciudades, o como vehículos del servicio postal.

En definitiva el auto eléctrico, que reaparece con fuerza, en este siglo XXI y por distintos motivos, desde la contaminación hasta el final de los hidrocarburos, no es un invento nuevo. Solo que ahora camina con otra tecnología.

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Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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4 comentarios:

  1. No creo que los autos eléctricos van a desplazar el motor de combustión interna, además que hay hidrocarburos renuevables como el etanol y otros alcoholes, y el biodiesel. Pero los híbridos enchufables suelen ser una opción más ajustada a las necesidades del mercado.

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    Respuestas
    1. Todavía no hay nada definido para el futuro.
      Creo que los autos eléctricos serán urbanos y los híbridos de uso suburbano, o para distancias más largas.
      Pero hay otro combustible en juego y es el hidrógeno a través de celdas de energía.
      Falta para ver mucha evolución en los autos del futuro. En medio de todo están los autos autónomos.
      Creo sinceramente que no está dicha la última palabra en materia de los avances que podrán tener los autos en las décadas venideras.
      Saludos.

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  2. Para 1839 el escocés Robert Anderson había inventado el auto de eléctrico. Y para 1898 DeDion Bouton era el mayor fabricante mundial de motores.

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