jueves, 6 de marzo de 2014

El revolucionario Fiat 501

La empresa turinesa Fiat, una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, lanzó al mercado el modelo 501. El primero que la empresa automotriz ofrecía al público comprador y un auto con muchos avances tecnológicos en su época.

Fiat 501 de 1919 diseñado por Carlo Cavalli.


Al finalizar la Primera Guerra Mundial se hacía imperiosa la necesidad de ofrecer al mercado vehículos que sirvieran como medio de transporte. La mayoría de las automotrices siguieron produciendo los mismos autos que al inicio del conflicto bélico. Los modelos ofrecidos eran de 1914, pero fabricados cinco años más tarde.

En cambio la empresa Fiat decide lanzar al mercado su modelo 501 que en muchos sentidos era revolucionario para el mercado automotriz de finales de la década del ’10. Su proyectista fue el abogado Carlo Cavalli, a la sazón director técnico de la fábrica de Turín. Los conocedores dicen que el 501 fue su obra maestra.

Básicamente el Fiat 501 era un automóvil de líneas agradables, simple, seguro, con una sólida construcción, que a la vez era compacta y sobre todo un mantenimiento de muy bajo costo. Fue presentado en las versiones berlina, cupé, torpedo (como la fotografía que nos ilustra la nota), spider y una versión deportiva denominada “S”.

Otra de las particularidades del Fiat 501 era la gama de colores que era muy amplia para esos años de la industria automotriz europea. El 501 podía tener su carrocería pintada en los siguientes colores: gris claro, gris oscuro, rojo, azul, habano, marrón, verde, amarillo, y en la versión deportiva en rojo competición.

El motor del 501 era un cuatro cilindros en línea con una cilindrada de 1.460 centímetros cúbicos con una potencia de 23 HP a 2.600 revoluciones por minutos. Comparen estos datos con los autos del siglo XXI. Con esa cilindrada hoy se obtienen casi cuatro veces más de revoluciones por minuto. La compresión era muy baja: de 4,7:1, otro dato a comparar con lo comprimido de los motores actuales.

El diámetro de los cilindros era de 65 milímetros y la carrera del los pistones era de 110 milímetros. En los primeros motores la carrera del pistón era mucho más larga que en los motores modernos. También eran mucho más grandes las bielas. El block del motor era de fundición y era único con los cuatro cilindros. Al principio de la historia del automóvil muchos autos tenían el block divido en dos, tres y cuatro partes de acuerdo a la cantidad de cilindros.

El cigüeñal se apoyaba en 3 bancadas y las válvulas era unilaterales. La lubricación del motor era a presión mediante una bomba de engranaje. La refrigeración era por agua con bomba centrífuga accionada por polea. El encendido era por magneto de alta tensión y el arranque era eléctrico de 12 volts. Esto último era un avance para un automóvil de su época.

La caja de velocidades era de cuatro marchas hacia adelante y marcha atrás con la palanca en el centro del habitáculo. Otro adelanto para los autos de la década del ’10. Una tendencia que había iniciado Henry Ford con su Ford T: poner la palanca de cambios en el centro del auto. Antes estaba del lado derecho del automóvil y por fuera de la carrocería, junto al freno de mano.

El chasis era de chapa de acero estampado y ambos ejes presentaban robustos elásticos semielípticos de acero al magnesio-silicio de alta resistencia. La transmisión trasera era accionada por un cardan con junta única y la relación del diferencial era 9/46. La dirección era de tornillo sin fin y rueda helicoidal. En el volante se encontraban el acelerador de mano y el avance del encendido, como era habitual en los primeros automóviles del siglo XX.

Los frenos eran mecánicos de acción sobre las ruedas traseras mediante pedal o por una palanca ubicada en el interior del Fiat 501. Las ruedas era tipo Sankey, es decir de rayos de chapa de acero estampada y la medida de los neumáticos era 760 x 90.

Las dimensiones del 501 eran las siguientes: largo, 3850 milímetros; ancho, 1480 milímetros; distancia entre ejes, 2650 milímetros; trochas delantera y trasera, 1250 milímetros y despeje, 230 milímetros. El diámetro de giro era de 9,70 metros y el peso de la berlina de 1.030 kilogramos, mientras que la versión torpedo pesaba 915 kilogramos. La velocidad final del 501 era de 70 a 75 kilómetros por hora con un consumo de 10 a 12 litros cada 100 kilómetros recorridos.

Las versiones torpedo y berlina tenían cuatro plazas y con plena carga podían superar pendientes de 27%. El Fiat 501 se fabricó desde 1919 a 1926 y en ese lapso se produjeron 70.000 unidades. Un automóvil que muchos consideran como verdaderamente “europeo” y que marcará tendencias a seguir por las empresas automotrices Europa.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.