Lenguaje claro

sábado, 8 de abril de 2017

El Unimog de Matchbox

Desde chico el camión Unimog (UNIversal MOtor Gërat, vehículo de aplicaciones múltiples) me llamó la atención. No era el típico camión de doble tracción, ahora le decimos 4x4, que se podía ver en aquellos años. Además, cuando fui grande, me enteré que no tenía un origen militar. Todo lo contrario.



También me enteraría que no siempre tuvo una estrella en la trompa y en un principio ni siquiera fue producido por la empresa alemana Daimler-Benz. Pero esa es otra historia que excede a esta sección sabatina llamada “Garaje Miniatura”.


El Unimog de Matchbox de mi infancia se encuentra en buenas condiciones, pese a los años que tiene encima. Claro que presenta el mismo problema de todos los “autitos de colección” con este tipo de ruedas. Se salen de sus llantas. Todavía no encontré la manera de solucionarlo.


Además es otra de las piezas del catálogo de Matchbox con gancho de remolque en su parte trasera. Algunas cachaduras en su pintura demuestran que jugué con este Unimog civil. Imagino los juegos sobre la colcha de planchar en la mesa del comedor de mi casa.


Es un vehículo que se presta para crear situaciones de juego. Desde crear zonas de pantano con plastilina, claro que después había que limpiar prolijamente el Unimog. Ya les dije más de una vez del mandato de mis padres: “cuidados que te van a durar”.


Vaya que duraron que llegaron hasta el siglo XXI y ahora se han convertidos, esos Matchbox de mi infancia, en piezas de colección. Por los cuales se llegan a pagar, o al menos se ofrecen a la venta, a precios altísimos. Pero eso es otro rubro al que no se dedica esta sección.


Lo que trato de hacer con “Garaje Miniatura” es recordar esos “autitos de colección” de Matchbox que tantas alegrías nos dieron cuando éramos chicos. Tuve la suerte de poder conservarlos con sus cajas originales para, ahora a la vuelta de los años, poder mostrárselos a los lectores de Archivo de autos.


La imaginación era nuestra gran compañera a la hora de ponernos a jugar con los Matchbox. Hasta tenía el escenario y todo para desarrollar historias. Situaciones de todo tipo donde un camión como el Unimog se podía destacar. Subiendo cerros o atravesando lagunas.


Todo era una cuestión de ponerse a crear en mi cabeza por dónde lo llevaría al Unimog, y con qué carga. Había que aprovechar su capacidad de transportar, o arrastrar, algo. Para eso nada mejor que la mente inquieta de un chico. ¿Por qué perdemos esa capacidad para imaginar?


Siempre me lo pregunto. Lo mismo que perder la capacidad de jugar. Escribir estas notas, y las demás de Archivo de autos, es en parte un juego. De no ser así, de no tener ese atractivo, hubiera tirado la toalla, como dicen los boxeadores, hace rato, mucho rato.


Se, por los comentarios que me llegan, que esta sección de “Garaje Miniatura” les remueve muchos recuerdos a los lectores. Y son vivencias agradables por el tenor de los mensajes que dejan escritos. Hasta algunos ya se motivaron para restaurar los Matchbox de su infancia. Si estas notas sirven para eso, bienvenidas al mundo fierrero.


Para los que tengan ganas de ver todos los “autitos de colección” del “Garaje Miniatura”, les dejo el enlace con la página donde están todas las notas publicadas hasta la fecha:


Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.