Lenguaje claro

sábado, 11 de febrero de 2017

Mercedes-Benz turístico

Los chicos que vivíamos en la ciudad de Buenos Aires no nos topábamos con un ómnibus con las características del Mercedes-Benz que veremos hoy en el “Garaje Miniatura”. Solo lo podíamos ver en fotos, en alguna revista, o en una película europea.



Así que tener, en la mano, un transporte de pasajeros con ese tipo de vidriado no era para nada habitual. Hoy por los colores no daría la idea de un transporte escolar, pero en los años sesenta era otro cantar.


Las condiciones del Mercedes Coach, así reza en la caja original, son bastante buenas. Salvo algunos parantes del techo que están rotos. Creo recordar que uno ya vino así desde la Librería San Agustín, de donde me llegaban la mayoría de los Matchbox de mi infancia.


Los otros puede ser que el paso del tiempo, y mis juegos, los rompieran. Pero no se puede pedir mucho más a un “autito de colección” que tiene unos 50 años de vida. Además que tener horas de juego sobre la mesa libro del comedor.


Esa mesa de formica blanca con manchas negras que era el centro de mis actividades imaginarias. La colcha de planchar, robada a mi tía abuela, como superficie del escenario que montaba. Cajas, objetos de todo tipo y hasta otras telas formaba parte del imaginario.


Todo eso servía para lograr tener un lugar dónde jugar con mis amados “autitos de colección” de la marca Matchbox que mis padres me regalaban. El resto era imaginar mundos donde se movieran esos autitos guardados en una caja de cartón.


Imagino que este ómnibus de la marca alemana Mercedes-Benz habrá transportado a muchos pasajeros. Seguro que viajes a lo largo de paisajes dignos de ser admirados a través de sus ventanillas especiales. Esas que seguían en parte del techo de color blanco.


Este Matchbox, que llevó el número 68 en el catálogo de la empresa británica, no tiene chasis. El lugar donde se sujetan los ejes gruesos de acero, lejos estaba la serie Superfast, es la misma carrocería de color naranja.


De esta forma el techo y el interior, de plástico de color blanco, están colocados a presión en la parte metálica inferior de color naranja. Una solución de armado no tan habitual en los Matchbox de mi colección de la infancia.


Estos “autitos de colección” están conmigo desde la década de sesenta, en algunos casos, y con sus cajas originales de cartón como llegaron a mis manos. Además todos ellos guardados en una caja de cartón para preservarlos. Esperando su turno para aparecer en la sección “Garaje Miniatura”


A lo largo de este año 2017 iremos conociendo los demás Matchbox que merecen ser apreciados por los lectores de Archivo de autos. Cada uno de ellos tiene una historia para contarnos. Por las horas de juegos que me brindaron o por los recuerdos que disparan con solo verlos de nuevo después de décadas de no jugar con ellos.


Para los que tengan ganas de ver todos los “autitos de colección” del “Garaje Miniatura”, les dejo el enlace con la página donde están todas las notas publicadas hasta la fecha:


Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.