Lenguaje claro

sábado, 31 de diciembre de 2016

Volcador y frontal

Entre todos mis Matchbox de la infancia está este camión GMC (General Motor Corporation) frontal y con caja volcadora. Pero no con una caja volcadora común y corriente, sino que elevada. No era para nada habitual ver un camión semejante en las calles argentinas.



Menos que su cabina se volcara para darnos acceso a su motor que se encontraba debajo. Así que este camión GMC era por demás atractivo para un chico de mediados de los años sesenta.


En las fotografías que ilustran esta nota se puede apreciar el estado de conservación de este camión Matchbox. La verdad que está en muy buenas condiciones con mínimos detalles en su pintura.


En realidad es un camión volquete. Muchos años más tarde, en Argentina, conoceríamos vehículos parecidos. En especial los dedicados a la recolección de residuos industriales. Pero deberían pasar décadas para verlos en las calles argentinas.


Como siempre está preservado junto con su caja original. Como llegó a mis manos listo para participar en los juegos de la infancia. Esos que se desarrollaban, con principal escenario, sobre la mesa libro del comedor de mi casa.


En el centro neurálgico de mis imaginaciones y sobre la colcha de planchar. Robada a mi tía abuela. Con esa base el resto comenzaba a aflorar y la creación se hacía presente. Esa mesa libro de formica blanca con manchas negras fue parte de ese entrenamiento que siempre menciono.


Sin los “autitos de colección” Matchbox de mi infancia no hubiera conocido este camión frontal GMC y otros tantos autos, camionetas y camiones. Conocí muchos vehículos a través de los Matchbox antes que verlos en alguna publicación.


Y en algunos casos significó conocer autos que nunca vería en vivo y en directo. Porque no se produjeron en Argentina o por ser prototipos que solo  tuvieron un único ejemplar.


Los Matchbox nos abrieron la ventana del automovilismo a los chicos de los años sesenta y setenta. Nos dieron la posibilidad de asomarnos a conocer un mundo de vehículos desconocidos en su gran mayoría, en especial a los chicos de Argentina.


Pero no eran solos esos “autitos de colección” de la infancia. Era la sumatoria de los Matchbox más las ganas de jugar e imaginar mundos. Donde esos autos a escala eran los amos y dueños de nuestros desvelos de la infancia.


Les recuerdo que los Matchbox no eran autos a escala para coleccionistas. Eran autos a escala para jugar. Nunca dejaron de ser juguetes para chicos. Ahora que los grandes se interesaran por coleccionarlos, con el correr de las décadas, es otra historia.


Como las piezas que aparecen sábado a sábado en esta sección llamada “Garaje Miniatura”. Autitos de la infancia que guardé luego que dejaran de prestar sus servicios en los juegos de décadas pasadas.


Pero este camión GMC, tan bien conservado, es solo un ejemplo de lo sucedido casi 50 años antes. Primero tener la suerte que mis padres me los regalaran. Segundo por jugar con ellos cuando era niño. Tercero haber escuchado a mis padres para conservarlos.


Sin esta tercera consecuencia hoy les estaría mostrando restos de Matchbox de la infancia. Pero hubo unos primeros Matchbox que soportaron, y sucumbieron, a mis malos tratos de chico. Eran los Matchbox de guerra que se bancaron el maltrato de la infancia.


Luego vendrían estos, en una segunda etapa, que llegaron hasta el siglo XXI y ahora se los puedo mostrar a los lectores de Archivo de autos. Además las sensaciones que despierta el “Garaje Miniatura” son palpables. En especial a través de los comentarios de los mismos lectores.


Durante el año que está a punto de comenzar seguiremos conociendo, y recordando, los “autitos de colección” de la infancia de la mano de esos amados Matchbox. Tendremos la oportunidad de conocer muchas más piezas guardadas por algunas décadas…


Para los que tengan ganas de ver todos los “autitos de colección” del “Garaje Miniatura”, les dejo el enlace con la página donde están todos los enlaces:


Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.