Lenguaje claro

domingo, 18 de diciembre de 2016

El circuito de Morón

Hace muchas décadas atrás las pistas de carreras en Argentina podían ser meros caminos. De asfalto, en el mejor de los casos, o simplemente de tierra en su mayoría. Estas características tenía el circuito de Morón en la provincia de Buenos Aires en los años veinte.

La llegada del Stutz de Raúl Riganti en el Premio Otoño del año 1925.


No he conseguido saber con exactitud cuál era el trazado de este circuito, pero sí averiguar que había al menos dos longitudes diferentes. El grande y el chico. El más extenso iba de la localidad de Morón pasando por San Miguel hasta llegar a Moreno y su regreso. En total eran unos 40 kilómetros por vuelta.

Algunas carreras usaban el grande en especial los Grandes Premios o carreras de resistencia. Pero el clima influía notablemente como pasó con el Premio Otoño del año 1925. El ente organizador, el Automóvil Club Argentino (ACA), fijó su fecha para el domingo 3 de mayo. Pero las lluvias impidieron su realización hasta el domingo 16 de agosto. Por lo tanto el Premio Otoño se disputó en primavera…

El domingo 3 de diciembre de 1923 el Circulo Automovilista Argentino organizó una competencia de resistencia en el circuito grande de Morón. La carrera se fijó en 8 vueltas sumando 320 kilómetros de carrera. Cada vuelta estaba en el orden de los 40 kilómetros.

La carrera comenzó sin lluvia y según el piloto Ernesto Blanco, al mando de su REO (Ransom Eli Olds): “Cuando todas las cosas me van bien derecho tengo hasta 203 kilómetros por hora”. Les recuerdo que esto lo dijo a finales del año 1923.

Según las crónicas de la época la lluvia hizo estragos en el camino de tierra y bajó los promedios de velocidad de los pilotos. Tanto estrago hizo la lluvia que de los 23 automóviles que largaron solo cuatro seguían en competencia al mediodía de ese domingo de diciembre. Eugenio Cassoulet con un Chevrolet logró ganar esta prueba de resistencia.

Imagen de una curva durante la prueba de resistencia en el año 1923.

Para tener una idea de lo difícil que se puso el circuito grande de Morón les cuento que Cassoulet realizó la primera vuelta en 43 minutos. La sexta vuelta le demandó 1 hora con 49 minutos para recorrer esos 40 kilómetros del circuito.

Volviendo al Premio Otoño del año 1925 los cronistas de la época sostienen que no fue una carrera más. Para empezar se hicieron presentes una alta cantidad de personas. Alguna cifra habla de 30.000 personas. Pero en esa carrera el ACA usó por primera vez el alambre de cuatro hilos para normalizar la carrera.

De esta forma se logró separar al público del circuito, aunque en algunos sectores hubo problemas de seguridad. Si se puede hablar de ella en el año 1925. Por ejemplo el piloto Ermanno Blanchiardi al mando de un Chandler sufrió un accidente por falta de visión de una curva.

Eso pasó en una zona de Bella Vista donde el camino era asfaltado y había una suave curva. Pero el público agolpado le impidió ver con claridad. Al realizar una maniobra violenta desvió el Chandler y no pudo evitar rozar un camión estacionado a la vera del circuito.

El choque fue espectacular, por lo que cuentan los cronistas, tanto que el camión fue empujado por el Chandler de Blanchiardi. El auto de carrera quedó con las ruedas para arriba y partido en dos. Tal como se aprecia en una de las fotografías.

Por suerte Blanchiardi y su acompañante Antonio Ficarelli sufrieron heridas leves. La verdad que la sacaron barata en ese Premio Otoño del año 1925. Al apreciar la foto se tiene idea del impacto violento que sufrió el Chandler.

El accidente que sufrió el Chandler de Ermanno Blanchiardi
en el Premio Otoño de 1925.

La carrera organizada por el ACA se fijó en 10 vueltas al circuito grande de Morón con lo cual el total de la competencia sumaba 400 kilómetros. El viernes 14 de agosto había llovido en la zona. Eso mejoró bastante algunos tramos del circuito.

Pero no del todo ya que en la zona de San Miguel y Moreno había pozos. De tal magnitud que los autos de carrera parecía que se iban a desarmar al pasar por ese sector del circuito de Morón. Otro agravante era un tramo en las cercanías de San Miguel donde el camino pasaba por el medio de una alta arboleda.

La humedad del suelo hacía parecer que los pilotos circulaban sobre un vidrio. Lo peor era el público que se agolpaba demasiado cerca por donde pasaban los autos de carrera. Ni el personal policial logró desalojar a algunos espectadores de tramos peligrosos en materia de seguridad.

Todos estos inconvenientes se fueron sumado para el abandono de algunos pilotos. Largaron 13 automóviles y a mitad de la competencia solo quedaban en carrera 7. Los que finalizaron los 400 kilómetros estipulados fueron nada más que 5 automóviles.

Entre ellos el Stutz de Raúl Riganti que logró llegar en la punta y eso se ve reflejado en una ilustración de Jorge García. El segundo en arribar a la meta fue Ernesto Blanco a casi 11 minutos del primero. Esto sería impensado en los tiempos que corren para una carrera en un circuito.

El circuito de Morón estuvo activo hasta finales de la década del veinte o principios del treinta. Ya que el ACA decidió, en el año 1931, que la largada y la llegada de sus Grandes Premios anuales se hicieran desde Luján. Cuando hasta ese momento se realizaban desde Morón.

Los tiempos comenzaban a cambiar y los autos de carrera cada vez eran más rápidos. Pero todavía faltaban unos años para que apareciera el Turismo Carretera (TC). Eso ocurriría en el año 1937. Vale la aclaración, para quien no lo sepa, que el TC es la categoría de carreras de autos más antigua del mundo en actividad.

Las fotografías y la ilustración de Jorge García fueron tomadas de la Historia Deportiva del Automovilismo Argentino de Alfredo Parga editada por La Nación en el año 1994.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores y por publicidad en este blog.